La vista desde lo alto de la montaña

p1080270

John Maxwel

Todo lo que vale la pena, está cuesta arriba.

He estado diciendo eso mucho últimamente. Porque es un hecho. Casi todo lo que tiene valor, casi todo lo que tiene un propósito, requiere trabajo de nuestra parte para alcanzarlo. Tenemos que poner nuestro esfuerzo para conseguir llegar a donde queremos ir.

Piensa en ello – ¿quieres un buen matrimonio? Tienes que trabajar por ello. ¿Quieres una buena carrera? Tienes que trabajar por ello. ¿Quieres cambiar tu vida, alcanzar una meta, hacer algo que nunca antes has hecho? Tienes que trabajar por ello.

Nada que sea buena en la vida, viene fácil. Y muy poco de lo que llega fácil, es bueno.

Tienes que trabajar en ello.

Me acordé de una divertida historia acerca del arquitecto, Frank Lloyd Wright. Conocido como uno de los más dotados y brillantes arquitectos en la historia de Estados Unidos, Wright es recordado por algunos diseños impresionantes. Una de sus más famosas obras es una casa llamada Fallingwater (Cascada), que diseñó para Edgar J. Kaufmann en 1935.

La historia cuenta que Kaufmann comisionó el diseño a Wright, quien no hizo nada con ello por muchas semana. Y luego, una mañana, cuando Wright estaba desayunando, recibió una sorpresiva llamada de Kaufmann, quien le informó al arquitecto que estaría por allí, para ver el diseño final de su casa.

Según la historia, Wright colgó el teléfono, terminó de desayunar, y diseñó toda la casa en menos de dos horas. Cuando Kaufmann llegó, le encantó el audaz diseño, y comenzó a construir una de las más asombrosas casas en la historia estadounidense.

Ahora, incluso si esa historia fuera cierta, y la mayoría de la gente cree que no, o incluso si piensas que Frank Lloyd Wright fue tan dotado que pudo simplemente diseñar una casa desde cero, en tan solo dos horas, ¿piensas que esa casa fue la primera que Wright diseñó en su vida?

¡Por supuesto que no! Antes que Frank Lloyd Wright diseñara Fallingwater, diseñó muchas otras casas y estructuras, y pasó incontables horas dibujando y soñando con diseños. En otras palabras, Wright no saltó de la cama una mañana e hizo que la magia ocurriera; trabajó sin cesar en su oficio, un día a la vez.

Pues todo lo que vale la pena en la vida, está cuesta arriba.

Pero demasiadas personas no parecen querer subir la colina. Simplemente quieren esperar al pie y dejar que lo que sea que esté en la cima, ¡ruede cuesta abajo hacia ellos! No sé tú, pero he visto suficientes dibujos animados para saber que, todo lo que rueda hacia abajo, rara vez es algo que quieres tener en frente. Si no me crees, solo pregunta al Coyote de Looney Tunes.

Entonces, ¿por qué algunas personas prefieren permanecer al pie de la colina, esperando?

Tal vez tienen miedo de trepar. Tal vez no creen poder llegar a la cima. Tal vez no tienen la energía o resistencia necesaria para subir la colina. Tal vez carecen de disciplina.

O tal vez, simplemente les gusta la sensación del poco esfuerzo.

Cuando era niño, aprendiendo a montar mi bicicleta, siempre me alegraba bajar las cuestas. Era veloz y emocionante, y no tenía que pedalear.

Pero ¿sabes lo que pronto noté?

A fin de bajar esa colina, tenía que pedalera el camino hacia la cima. La emoción que perseguía, solo llegaba después de haber hecho el trabajo necesario para conseguirlo.

Si todo lo que vale la pena está cuesta arriba, eso significa que tienes que tomar la decisión de ir a buscarla. Tienes que poner un pie delante del otro, y tomar esa colina, un paso a la vez. Debes crecer y exigirte a ti mismo un poco más, cada día. Puede que no conquistes una montaña a la primera, pero por cada una que conquistes, ganas confianza para la siguiente escalada. Y siempre hay otra montaña que comenzar a escalar desde abajo.

Estoy en un punto en mi vida en el que podría escoger quedarme abajo – he estado escalando montañas por cuarenta años hasta hoy. La gente me pregunta todo el tiempo, cuando voy a retirarme, o si alguna vez lo tomaré con calma. Y te diré lo que les digo a ellos: no estoy listo para quedarme abajo. Así que ¿por qué sigo escalando?

Porque a donde voy después de cada día en esta etapa de mi vida, vale la pena. El crecimiento que descubro mientras me presiono hacia la cima de mi actual montaña, vale más para mí que el gozo temporal que conseguiría quedándome abajo, incluso por un momento. Y ese es el secreto. Lo que sea que pongas en la cima de tu montaña, debe ser algo que haga que el viaje valga la pena.

Entonces, ¿qué me dices? ¿Has estado rodando sin pedalear, o tal vez esperando al pie de la montaña? ¿No estás seguro de que lo que está en la cima de tu montaña, vale la pena escalar? Tengo buenas noticias para ti – nunca es demasiado tarde para tener un nuevo comienzo. Elegir ir detrás de algo que valga la pena, es el primer paso en el viaje cuesta arriba.

O tal vez, ya estás yendo detrás de algo cada día, poniendo un pie en frente del otro, escalando lentamente pero con seguridad, hacia un premio que hará que la escalada valga la pena. Si es así, ¡me encantaría escuchar cuál es el premio! ¿Qué cosa está en la cima de tu montaña ahora mismo, que te mantiene motivado? ¿Qué estás persiguiendo que valga la pena?

Cada persona tiene un sueño o un propósito que puede hacer que incluso los más duros sacrificios, se sientan como que valió la pena al final. Sea lo que sea, mi amigo, no renuncies a ello. Incluso si tienes que dar pequeños paso, dalos todos los días.

La vista desde la cima de la montaña es mucho mejor que la vista desde el pie de la misma.

Vía: http://www.johnmaxwell.com

Ésto es por lo que te sientes miserable todo el tiempo

sad-miserable-always

JOYCE MEYER

Durante muchos años, fui una persona extremadamente negativa. Podía entrar en una habitación y elegir el pequeño detalle que estaba mal, como el fondo de pantalla en la esquina que estaba ligeramente pelado. ¡Vi lo que estaba mal con todo!

La razón de esta actitud era que había sido abusada durante muchos años a lo largo de mi infancia, y había experimentado mucha decepción. Cuando Dave y yo nos casamos, tenía 23 años y no recordaba haber sido realmente feliz en ningún momento.

Las personas que han pasado por un momento difícil en la vida suelen temer esperar algo bueno porque no quieren sentirse decepcionados y tienen que lidiar con el dolor que conlleva. Pero sé por experiencia personal que si has vivido con esta mentalidad, puedes hacer un cambio -con la ayuda de Dios- y vivir con esperanza.

Sé que esto es cierto porque en Juan 10:10 (AMP), Jesús dice: “El ladrón viene solo para robar y matar y destruir. Yo vine para que puedan tener y disfrutar la vida, y tenerla en abundancia [llena, hasta que se desborde] “. Si confiamos y creemos en Él, podemos tener vida abundante en Cristo.

Créelo antes de verlo

A veces digo que somos la generación de “muéstrame”: queremos verlo antes de creerlo. De hecho, la mayoría de nosotros tiene dificultades para creer que Dios está trabajando en nuestro nombre hasta que veamos que algo sucede con nuestros ojos naturales.

Pero esa no es la forma en que Dios opera. Él trabaja detrás de escena. Es posible que no veas nada, pero ¿crees que Dios está trabajando en las cosas de tu vida en este momento? ¿Crees que tiene un plan para ayudar a tus hijos, a tu matrimonio oa esas cosas por las que has estado orando durante años?

Jeremías 29:11 dice que Dios tiene un buen plan para tu vida “para darte un futuro y una esperanza”. En otras palabras, ¡Dios está buscando la oportunidad de ser bueno contigo!

Tal vez es difícil imaginarse como una persona positiva, llena de fe, llena de esperanza. Si es así, ¡sé exactamente cómo te sientes! Algunas personas simplemente tienen miedo a la esperanza porque han experimentado tanta decepción y no creen que puedan enfrentar más dolor.

Pero está bien, porque Dios es “el Dios de la esperanza”, y quiere “llenarte de toda alegría y paz al creer [a través de la experiencia de tu fe] que por el poder del Espíritu Santo abundarás en la esperanza y desbordarás  confianza en sus promesas “(Romanos 15:13). Con él, nunca es demasiado tarde para comenzar a creer, anticipar, esperar y esperar.

La verdad sobre lo que realmente es la esperanza

Creo que muchas veces tomamos una actitud pasiva y decidimos  simplemente “esperar y ver” si algo cambiará o “sucederá” para que nos vaya bien. Pero Dios quiere que esperemos a propósito. Él desea que anticipemos activamente algo bueno.

Entonces … ¿qué estás esperando?

¿Cómo hablas de tu futuro? ¿Qué tipo de actitud tienes sobre tu vida cotidiana? Cuando te levantas por la mañana, piensas: Bueno, supongo que intentaré pasar otro día. ¿O te despiertas con la anticipación de que hoy podría ser el día en que recibas tu gran avance?

Es interesante que cuando una mujer está embarazada, decimos que ella está “esperando”. Y cuanto más avanzado está, más anticipa lo que viene.

Mis embarazos fueron especialmente únicos porque llevé a mis cuatro hijos aproximadamente un mes después de su fecha de parto. Mi doctor me dijo que yo era la única mujer que él sabía que permaneció embarazada tanto tiempo como un elefante.

Hacia el final de cada embarazo, me despertaba todos los días y decía: “Hoy va a ser el día, ¡tiene que ser el día!” Tenía mi maleta llena y lista. Constantemente comprobé todo y me aseguré de que las cosas estuvieran en orden, confiando en que mi bebé llegaría en cualquier momento. Cada vez que sentía una punzada, pensaba: ¡allí está! ¡Está viniendo!

¡Así es exactamente como Dios quiere que estés con Él! Él tiene un plan increíble para su vida, y quiere que anticipe que las cosas buenas están a la vuelta de la esquina.

Hope dice: “Las cosas pueden haber sido así durante mucho tiempo, pero Dios es el Dios de lo imposible y las cosas pueden cambiar”.

Quizás has soportado mucho dolor y desilusión y no puedes imaginar nada que mejore. El enemigo quiere convencerte de que las cosas nunca cambiarán. ¡Pero Dios es un Dios de esperanza, nuevos comienzos y segundas oportunidades!

Él quiere que sepas que Él te ama … ¡y saber que te llenará de desbordante esperanza!

Vía: Revista Charisma Magazine

La diferencia está en la humildad

Humble-Hands-1
Daniel Gonzalez

El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; y a la honra precede la humildad”.
P
roverbios 15.33

La diferencia en por qué muchos progresan y prosperan, y otros no, está determinada por la humildad con la que actúan los primeros.

La Palabra es clara, si queremos recibir honra, primero necesitamos desarrollar humildad en nuestra vida.

En el versículo, la humildad está vinculada directamente al aspecto de la enseñanza, es decir, a tener la disposición adecuada a la hora de aprender.

La humildad para recibir sabiduría se sustenta sobre dos cualidades fundamentales:

  • Ser enseñable: estando abiertos para mejorar como personas, y también para hacer las cosas de mejor forma.
  • Corregibles: para poder rectificar comportamientos negativos y cambiar hábitos que conducen al fracaso.

La persona que no es enseñable no puede ser corregible debido a la ignorancia que posee en ese aspecto.

La persona que está dispuesta a aprender, pero no a corregir, recibe el conocimiento pero no transforma su comportamiento, y no ve el fruto en su vida.

En este sentido la apertura mental es fundamental, tanto para aprender cosas nuevas como para corregir cosas que ya hacemos.

Los principios de la Palabra de Dios son la verdadera sabiduría para la vida, está en nosotros recibirla con humildad para poder aprender de ella y aplicarla en cada área.

Si en algún área de tu vida todavía no te has desarrollado como merecerías, fíjate si no hay falta de humildad de tu parte.

Antes de empezar a probar distintos métodos y alternativas, empezá por obedecer este principio, y los resultados estarán asegurados.

Cuando tengas que escoger tu círculo íntimo, buscá personas que sean enseñables y corregibles, para poder desarrollarte junto con ellos.

Cuando tengas que trabajar con alguien, fijate que esa persona tenga humildad para que el desarrollo esté asegurado en el lugar donde trabajás.

Yo bendigo tu vida para que en este tiempo puedas desarrollar humildad, y entonces puedas ser honrado por Dios en todo lo que hagas

Vía: Revista Placeres Perfectos

Cuando quieras rendirte

pieza-ajedrez-soledad-tablero

Shirley Arnold

Todo el mundo, en algún momento u otro ha deseado renunciar. Incluso Jesús deseó renunciar cuando enfrentó la cruz. Sabiendo que Sus pasos pronto lo llevarían a la agonía y vergüenza, le pidió al Padre, “Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo.” (Mateo 26:39, DHH)

En esencia, Él estaba diciendo: Si hay otra manera de conseguir que se haga Tu voluntad, Padre, ¿Podríamos ir con el plan B? Jesús estaba enfrentando la elección de renunciar o seguir adelante.

Es la misma elección que enfrentamos todos cuando las circunstancias nos han llegado a un lugar de darnos por vencidos. Sabemos que si nos damos por vencidos, seremos aliviados de la presión del momento. Y si continuamos, seguiremos enfrentando todos los obstáculos que nos llevaron a ese punto.

Sigue leyendo

¡Tu Padre está aquí!

 

Auf Papas Arm

Max Lucado

Cuando mis hijas eran pequeñas, ocasionalmente gritaban en medio de la noche. El viento rozaba una rama contra una ventana. Ellas escuchaban un ruido en la calle. Gritaban, “¡Papi!” Yo hacía todo lo que los papás hacen, ¡avisarle a su mamá! Es una broma. Me apresuraba a llegar a su dormitorio. Cuando lo hacía, la atmósfera cambiaba. ¿Ruidos extraños? No importaban. Papi estaba aquí.

Necesitas saber esto: tu Padre está aquí. Aquí como el Comandante. Aquí con sus ejércitos celestiales. Esta es la promesa que Dios te da. Él está contigo. “y sometió todas las cosas bajo sus pies” (Efesios 1:22). Toda autoridad le ha sido dada a Él. Solo necesita levantar un dedo, y miles y miles de poderosos ángeles responderán a su llamado.

Vía Max Lucado

Una identidad creíble

pan-peces-jesus-el-ultimo-adan.jpg

Porque sé de dónde vengo y hacia dónde voy. . . No estoy solo. El Padre que me envió está conmigo. 

Juan 8:14, 16

No hay nada más atractivo que un líder seguro. “Sé quién soy, sé hacia dónde voy y sé cómo llegar”, son afirmaciones que transmiten certeza y visión. Pero el problema más crítico para los líderes confiados es si tienen o no el derecho de tener confianza. ¿Tienen credibilidad? La credibilidad no está relacionada con la cantidad de confianza que uno exhala, sino con el historial de logros alcanzado en el pasado. La credibilidad responde a la pregunta: “¿Cuál es el calibre de las personas que ya han depositado su confianza en usted?”

En el octavo capítulo del Evangelio de Juan, Jesús había alimentado a miles, había sanado a multitudes, había enseñado a los eruditos y había perdonado a los pecadores. Aún así, los fariseos se vieron obligados a desafiar la credibilidad de Jesús. Completamente consciente de la agenda de los abogados a los que se enfrentaba, Jesús, sin embargo, declaró que había sido enviado por el Padre y que el Padre estaba con él en sus reclamos. Usó un lenguaje que los obligó a tomar una decisión sobre él.

Las palabras que Jesús habló resonaron con algunos y ofendieron a otros. Pero todos lo entendieron. Jesús sabía que, independientemente de su currículum, independientemente del apoyo de su Padre, algunos estarían absolutamente decididos a oponérsele.

Curiosamente, Jesús no se enfocó por mucho tiempo en aquellos que rechazaron su llamado a la redención. En su lugar, recurrió a los que sí le creyeron y los animó: “Jesús dijo a las personas que creían en él: ‘Verdaderamente son mis discípulos si permanecen fieles a mis enseñanzas. Y conocerán la verdad, y la verdad establecerá eres libre ‘”(v. 31).

El diálogo de Jesús con los fariseos no solo sirvió para defender su credibilidad, aunque tuvo un éxito impresionante al hacerlo. Sus declaraciones principalmente llamaron a algunos a la fe salvadora. Luego los alentó a seguir adelante hacia la libertad que proviene de ser sacados de la condena de la ley que conocían tan bien. Jesús nunca permitió que el orgullo personal interfiriera con la redención de un corazón. Nunca permitió que la defensa de su reputación tuviera prioridad sobre su propósito general: traer a los pecadores a casa.

La confianza y la credibilidad son herramientas útiles para desempeñar funciones de liderazgo. Ciertamente afectan nuestra efectividad en guiar a la gente hacia Jesús. Pero deben ser impulsados ​​por una pasión para que otros experimenten la libertad espiritual en Jesucristo. Jesús nos llama a estar completamente disponibles para su servicio en este gran propósito.

Vía: Revista Charisma Media