El poder para cambiar está en tu boca

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Gregory Dickow

Cada uno de nosotros tiene el poder para alterar el curso de su vida a través de las palabras.

Como puedes haber leído muchas veces, Proverbios 18:21 dice que, “La muerte y la vida están en el poder de la lengua…” Revisa esto: Los aspectos más importantes de nuestra existencia son la vida y la muerte. Y ambos son influenciados por el poder de nuestras palabras.

Creo que todos estamos de acuerdo en que el más grande regalo en el universo es el regalo de la salvación. Y mientras Jesús pagó el precio por el regalo de nuestra salvación, ¿cómo podemos experimentarlo de manera práctica? Es simple: De acuerdo a Romanos 10:9, si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

El más grande regalo de la salvación, es experimentado de manera práctica a través del poder de las palabras. Eso debería decirnos algo acerca de cuán poderosas son nuestras palabras en TODAS las áreas de la vida. En Números 6:23, Dios le dice a Moisés cómo desatar la bendición de Dios en las vidas del pueblo. Él dice, “Así BENDECIRÉIS a los hijos de Israel, DICIÉNDOLES…”

Nota que Él dijo que la bendición es liberada HABLANDO. Así es como bendices a tus hijos: hablando la Palabra de Dios sobre ellos. Así es como bendices tus finanzas: hablando la Palabra de Dios sobre ellas. Así es como bendices tu cuerpo: habla la Palabra de Dios sobre él.

La bendición es una fuerza que libera el poder que necesitas para cambiar cualquier situación en tu vida. Y esta bendición es liberada a través de tus palabras. Cuando abres tu boca y declaras la bendición sobre tus hijos, tu salud, o cualquier área de tu vida, estás liberando la vida y la paz de Dios.

Estás trayendo luz a la oscuridad de las situaciones; sanidad en medio del dolor y la habilidad de Dios en medio de tu incapacidad. La bendición quitará esa montaña con la que has luchado por tanto tiempo.

Es momento de experimentar el poder de Dios, el favor de Dios; y la buena voluntad de Dios en tu vida. Habla la Palabra. Declara la bendición. Y espera el poder de Dios funcionando a tu favor. ¡Se bendecido!

Vía: Charisma Magazine

10 maneras de ganar puntos con tu esposa

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ALLPRODAD.COM STAFF

Era el Día de la Madre, y quería hacer algo especial para mi esposa. Planeé levantarme temprano y hacer el desayuno para dárselo en la cama, desde una receta de su libro de cocina favorito.

Esta fue una tarea de amor para mí, pues la cocina y levantarme temprano, son dos cosas que no disfruto demasiado. La noche antes, fui de compras y me las arreglé para conseguir llevar todo a casa sin que ella lo supiera. Todo iba de acuerdo al plan. No había previsto cuán silenciosa era nuestra casa a las 6:00 am, o cuán ruidosa resonaría a través de la casa, el trabajo en la cocina.

Apenas había empezado cuando mi hijo de 4 años, despertó a todo el mundo, gritando, “¿Quién está haciendo todo ese ruido en la cocina?” Mi esposa vino a tropezones, sonrió y me dijo que regresara a la cama. Cuando vio mi cara de desilusión, dijo, “No te preocupes, igual te ganaste los puntos.”

La mayoría de las veces, cuando se trata de nuestra esposa, es la intención más que la ejecución, lo que gana su corazón. Son los matices pequeños y sutiles los que comunican cuán amada es. Si estás trabajando en encontrar el favor de tu esposa, tratas estas 10 formas.

  1. Termina “ese proyecto.” Cada hogar tiene cosas que se van dejando para otro día. Con el tiempo, esto puede causar fricción en un matrimonio. Dedica un día para atar todos esos cabos sueltos, y serás su héroe.
  2. Saca a los niños para un “día con papi.” Dale un poco de descanso. Lleva a los niños temprano en una aventura. Será muy divertido para ti, y un alivio para los hombros de tu esposa (aunque solo sea unas horas).
  3. Limpia la casa. En la misma línea que hacer la cena, hazte cargo de algo de la casa. Hazlo sin que te lo pida. Incluso podrías preguntarle qué le gustaría que limpies, y que le ayudara muchísimo.
  4. Planea una vacación familiar. Acércate a ella con una lista de ideas para hacer en la vacación. Piensa en cómo facilitar un buen tiempo, juntos y suple los deseos de cada miembro de la familia. Ella apreciará loa iniciativa.
  5. Haz la cena para la familia. Si tu esposa es quien generalmente prepara la cena, dile que se siente y se relaje una o dos noches a la semana, mientras tú te haces cargo. Deja que ella te vea en la cocina preparando la comida – incluso si es tan sencillo como hervir un poco de pasta. Recuerda que cuando se trata de nuestra esposa, no es la ejecución lo que cuenta; es el esfuerzo. Pero una buena ejecución ayuda.
  6. Di “gracias.” Los matrimonios tienden a ponerse en piloto automático. Piensa en las muchas cosas que tu esposa hace, que le da a tu familia, una vida mejor. Un sincero “gracias” llenará un corazón necesitado de reconocimiento.
  7. El aniversario “al azar.” Piensa en algo del pasado que es especial para tu matrimonio. La primera vez que se conocieron, el día del primer beso, o cuando se comprometieron. Podría ser cualquier cosa. Luego, sorprende a tu esposa, celebrando ese día.
  8. Hazle un regalo. Usar tu tiempo y energía para crear algo especial, ya sea pequeño, es una manera especial de mostrarle a tu esposa, cuán importante es para ti. No se requiere mucho talento. Ella lo apreciará.
  9. Algo divertido para toda la familia. Planea una noche para toda la familia, para divertirse juntos. Una noche de juegos o películas. Bolos. Quitar la planificación de sus hombros, te hará un gran ganador.
  10. Recuerda lo que tu mamá te enseñó. En nombre de la comodidad y la relajación, los hombres pueden olvidar usar los modales y la cortesía común. Por ejemplo, los platos quedan en la mesa, o la ropa tirada en el piso. Hay muchas maneras en las que un hombre puede ser molesto para los que conviven con él. Haz el esfuerzo para recordar la voz de tu mamá, resonando en tu cabeza, y limpia lo que ensucias. Si el mundo merece lo mejor de lo que eres, ciertamente ¡tu familia mereces aún más!

Vía: Charisma Magazine

¿Qué hace la luz?

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Si tu don consiste en animar a otros, anímalos. Si tu don es dar, hazlo con generosidad. Si Dios te ha dado la capacidad de liderar, toma la responsabilidad en serio. Y si tienes el don de mostrar bondad a otros, hazlo con gusto.Romanos 12:8 Nueva Traducción Viviente (NTV)

¿Recuerdas la canción “This Little Light of Mine“? “Esta pequeña luz mía, voy a dejarla brillar…” De niños, hablaba del hecho de que debemos demostrar que amamos a Jesús. Como adultos, creo que tiene aún más significado, creo que se aplica a nuestros dones espirituales.

Es fácil huir de nuestros dones espirituales, como dice la canción, “esconderlo bajo un arbusto“. No es necesariamente por los dones en sí, sino por el riesgo que implica. ¿Y si me equivoco? ¿Se decepcionará Dios conmigo? ¿Qué pensará la gente de mí? Pero, no se trata de mí. La Palabra de Dios nos dice claramente que Dios nos ha dado estos dones con un propósito, y si los tenemos, necesitamos usarlos.

Sé que uno de mis dones espirituales es la adoración. He visto a Dios usar mi música de muchas maneras. Pero recientemente, me he dado cuenta de que, aunque estaba usando mi don, todavía tenía dificultades para asumir riesgos. Mi instrumento principal es mi voz, pero también toco el piano. Me sentí convencida de que necesitaba añadir el tocar el piano a mi ministerio de adoración. Este movimiento fue un riesgo para mí. ¿Por qué? Porque tenía miedo de decepcionar a la gente. Soy músico… ¿qué pensarían si fallara en el piano?

He tenido que recordarme a mí mismo que no importa lo que la gente piense, sino lo que Dios piense. He descubierto que el uso de mis habilidades con el piano ha contribuido a mi ministerio, ha cambiado mi corazón y no ha cambiado lo que la gente piensa de mí. Sí, se siente arriesgado, ¡pero quién quiere vivir bajo un arbusto!

Así que, si Dios te ha bendecido con la habilidad de animar a otros o mostrar amabilidad, busca el paso extra que puedes dar para ayudar a alguien. Si Dios te ha bendecido financieramente, entonces usa tu dinero para sus propósitos. Y si Dios te ha dado el don del liderazgo, levántate, empieza a moverte y encuentra maneras de guiar a otros. Deja de seguirme y empieza a liderar. Dios te ha dotado por una razón. Evite las barreras. Confía en él para que te use.

Vía: Charisma Media

3 Falacias de los tiempos modernos que profanan la iglesia

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Bert Farias

Escuché a un predicador popular de la televisión decir esto recientemente: “Si Dios juzga a América, tendrá que disculparse con Jesús.”

Pero la Palabra dice: “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos están atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra los que hacen lo malo” (1 Ped. 3:12).

El Señor sabe cómo rescatar a los piadosos de la prueba, y guardar a los injustos bajo castigo para el Día del Juicio” (2 Pedro 2:9).

La primera falacia en el mundo eclesiástico dominante de hoy en día es la ignorancia con respecto a los juicios de Dios e incluso la ira.

  1. Falta de comprensión de los juicios de Dios.

El entendimiento del predicador mencionado carece de equilibrio y de todo el consejo de Dios. Él dice que Jesús llevó nuestro juicio y por lo tanto Dios no juzgará a América ni a nadie. Honestamente, este sistema de creencias es el borde del universalismo.

Dice que Jesús llevó el juicio de todos en la cruz, así que nadie será juzgado. Todo el mundo está bien. Todos serán salvados al final. En realidad, es este punto de vista popular el que ha abierto una gran puerta a tanto engaño en la iglesia. Genera un espíritu displicente y una ausencia de santo temor en la mayoría de los cristianos.

De hecho, Romanos 1 ofrece una prueba específica de que América ya está bajo el juicio de Dios.

La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda la impiedad y la injusticia de los hombres que suprimen la verdad por medio de la injusticia” (Romanos 1:18).

La ira de Dios ya está siendo revelada, en tiempo presente. En otras palabras, no necesitamos esperar hasta el Día del Juicio para ver la ira de Dios. Se está demostrando ahora. Usted necesita leer el resto de los versículos que siguen a este versículo para ver esto.

Por eso Dios también los entregó a la inmundicia” (Romanos 1:24a).

Por esta razón Dios los entregó a pasiones deshonrosas” (Romanos 1:26a).

Dios los entregó a una mente degradada” (Romanos 1: 28b).

Estos versículos hablan de la inmoralidad sexual, específicamente del pecado de la homosexualidad y el lesbianismo. Toda la llamada revolución sexual es un producto de la ira de Dios. Estados Unidos ha estado bajo el juicio de Dios durante décadas! Hemos alabado a las víctimas del SIDA como si fueran héroes, pero en realidad, es la pena de su pecado la que han recibido (Romanos 1:27).

De hecho, cuando aquellos que practican tales cosas que merecen la muerte, también aprueban a otros que las practican (v. 32) es una de las señales finales de la ira de Dios en una sociedad.

  1. Una visión torcida de la santidad.

La segunda falacia en gran parte del mundo de la iglesia hoy en día es un malentendido total de la verdadera santidad. De hecho, el Señor me dijo que ha habido un silencio diabólico. Creo que restaurar la belleza de la santidad bíblica en la Iglesia es un ingrediente crítico para sanar la confusión moral en nuestra cultura. Como va la Iglesia, va el mundo. Nuestra visión desproporcionada de la santidad es una de las grandes razones por las que hay tanto del espíritu del mundo en la Iglesia.

La verdadera santidad ha adquirido tan mala reputación y es vista con una especie de desdén, como primitiva, anticuada y no culturalmente relevante. Necesitamos darnos cuenta, sin embargo, que las experiencias negativas o las enseñanzas erróneas no anulan el significado real, la necesidad y la belleza de la santidad de Dios.

Una de mis definiciones favoritas de santidad que se aplica a los creyentes es que es una dedicación moral y una vida comprometida con la pureza de pensamiento, palabra, motivo y acción. En el centro de esa definición está el hecho de ser apartados o consagrados a los propósitos de Dios. En otras palabras, no debemos conformarnos a los ideales, patrones o normas del mundo, sino a la naturaleza y voluntad de Dios.

Pero lo que es más importante, la santidad tiene más que ver con a quién pertenecemos. ¿A quién le damos nuestra lealtad, amor y fidelidad? Ser santo significa que todo lo que somos y todo lo que tenemos pertenece a Dios, no a nosotros mismos, y es apartado para Sus propósitos. Este es el tema de las cartas apostólicas a las iglesias primitivas. ¿Cómo es que algunos creyentes, incluso predicadores, se lo pierden hoy?

Una visión distorsionada de la santidad, o simplemente la ignorancia de la misma, está nublando nuestra comprensión del verdadero amor de Dios. Cuando Dios es visto como un amoroso y no exigente pusilánime cuyo amor prevalece sobre Su santidad, entonces la gente vivirá de acuerdo con esa creencia. La permisividad y la promiscuidad prevalecerán. Esto me lleva a la tercera gran falacia que veo en la iglesia hoy en día y ese es el falso concepto del amor de Dios.

  1. Concepto equivocado del verdadero amor de Dios.

Hay un tipo de amor sentimental y blando, expresado en la iglesia y en la vida de los llamados cristianos de hoy, que se queda muy corto del verdadero tipo de amor de Dios. Es un amor que no se basa en la verdad.

Por ejemplo, uno de los temas más controvertidos hoy en día es el de la mencionada homosexualidad. Más y más gente en el mundo de la iglesia lo está aceptando y ahora lo está celebrando. Denominaciones enteras están ordenando clérigos gays. Todo esto se hace en nombre del amor. Pero es tan claro en la Palabra de Dios que esta es una abominación completa que no debería tener ningún lugar en la iglesia.

¿Significa esto que dejamos de amar a los gays? Por supuesto que no; debemos amarlos aún más porque están en grave peligro, pero debemos hacerlo con toda bondad, sabiduría y amor, diciéndoles la verdad del terrible pecado que es. Pero la mayoría de la gente te odiará por ello como lo hicieron con Jesús.

“Ningún hombre ha sido más amoroso que Jesucristo. Sin embargo, incluso Su amor enfureció a la gente. Su amor era un amor perfecto, un amor trascendente y santo, pero Su mismo amor trajo trauma a la gente. Este tipo de amor es tan majestuoso que no lo soportamos”. (R.C. Sproul, La Santidad de Dios).

El amor debe mezclarse con la verdad y la santidad para que pase la prueba bíblica. Hoy estamos alterando las Escrituras porque no nos gustan ciertos versículos que contradicen el estilo de vida que nosotros o nuestros amigos podemos estar viviendo. Muchos han quitado los juicios y la ira de Dios, la santidad y el infierno, directamente de la Biblia. Es uno de los signos de estos últimos días de maldad en los que vivimos.

Podemos criticar lo que está sucediendo en el mundo todo lo que queramos, pero el juicio debe comenzar en la casa de Dios si deseamos ver Su gloria y el despertar por el que muchos de nosotros hemos estado orando.

Vía: Charisma News

Una tarea imposible en nuestras fuerzas

Los que aceptan mis mandamientos y los obedecen son los que me aman. Y, porque me aman a mí, mi Padre los amará a ellos. Y yo los amaré y me daré a conocer a cada uno de ellos.

—Juan 14:21 

Jesús anhela tener una relación íntima de amor con cada uno de sus hijos. Sin esta relación vivificante, no podemos guardar los mandamientos. A pesar de nuestras mejores intenciones para obedecer las leyes de Dios, resulta una tarea imposible en nuestras propias fuerzas. Luchamos con la carga pesada de votos y promesas sin cumplir, hasta que estemos tan cargados que apenas podamos elevar nuestras voces en oración. Nos sentimos estancados, incapaces de obedecer, así que acudimos a nuestros pastores, nuestros compañeros o amigos por ayuda. Esperamos que ellos puedan buscar a Dios por nosotros y decirnos qué es lo que Dios les habla.

Yo (John) solía leer Juan 14:21 y creer que el Señor me decía: “John, si guardas mis mandamientos, demostrarás que me amas”. Convertí este versículo en una ley adicional en mi vida. Entonces, cierto día el Señor me dijo que volviera a leer esta escritura. Después de leerla, Él me dijo: “Sigues sin entender lo que dije. Léela de nuevo”. Esto continuó hasta que había leído la escritura diez veces.

Finalmente, le respondí: “Señor, perdona mi ignorancia. ¡Muéstrame qué estás diciendo!”.

Me dijo: “John, no quise decir que si guardas mis mandamientos, demostrarás que me amas. ¡Yo ya sé si me amas o no! Estaba diciendo que si un hombre se enamorara perdidamente de mí, ¡entonces podrá guardar mis mandamientos!”.

Dios enfatiza la relación, no la ley. No se lo puede conocer por medio de reglas o normas. ¡El Santo todopoderoso no puede ser reducido a una fórmula! Sin embargo, muchas personas tienen esta percepción del Señor. Han sustituido una relación con Dios por siete pasos para recibir sanidad, un plan de salvación de cuatro puntos, cinco escrituras sobre prosperidad, y así sucesivamente. Su concepto de Dios está envuelto en sus cajas de promesas, promesas que escogen y que reclaman como necesarias. Estas mismas personas se preguntan por qué luchan para guardar sus mandamientos.

¿Alguna vez ha estado enamorado? Cuando me comprometí con mi esposa, Lisa, estaba loco de amor por ella. Pensaba en ella todo el tiempo. Hacía todo lo necesario para pasar la mayor cantidad de tiempo que fuera posible a su lado. Si necesitaba algo, no importaba lo que estaba haciendo, corría a mi coche y se lo conseguía. No era un esfuerzo hablarles a otras personas sobre ella. La elogiaba frente a todo el que escuchara. A causa de mi amor intenso por Lisa, era un gozo para mí hacer todo con ella. No hacía estas cosas para demostrarle mi amor; las hacía porque la amaba.

En apenas unos pocos años de matrimonio, volví mi atención a otras cosas, tales como mi trabajo en el ministerio. Pronto se tornó cada vez más molesto hacer cosas por ella. Desde luego, Lisa ya no solía ser el centro de mis pensamientos. Mis obsequios para ella en Navidad, en nuestros aniversarios y en sus cumpleaños se convirtieron en una obligación, y aun estas veces parecía molestarme.

Nuestro matrimonio estaba en crisis, ¡nuestro primer amor estaba muriendo!

Dios tornó mi corazón para que pudiera ver mis acciones egoístas hacia Lisa. Agraciadamente, Él volvió a encender las llamas de nuestro amor y sanó nuestro matrimonio.

Lo mismo puede suceder en nuestra relación de amor con Dios. La misma no se trata de un conjunto de reglas o normas. Es una relación del corazón. ¿Ha comenzado a desvanecerse su primer amor con Jesús? Pídale a Dios que vuelva a encender la llama de su relación de amor.

¿Está su relación con Dios basada en un conjunto de normas o se trata de una relación del corazón? Pídale a Dios que avive su relación de amor con el Salvador. Mientras pasa tiempo en oración y en la Escritura, pídale que reemplace las normas por una intimidad renovada.

Oración

Jesús, he caído en la trampa de tratar de amarte al obedecer un conjunto de reglas y de normas. En cambio, quiero volver a encender mi relación de amor contigo, para no tener una lista en mi mente de qué hacer y qué no hacer. Quita esas “normas” sobre ti y ayúdame a conocerte. Tú dijiste: “Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana” (Mt. 11:29-30). Gracias porque puedes enseñarnos a descansar en ti. Te alabo porque tu carga es liviana y fácil de llevar.

Te amo, Señor. Ayúdame a profundizar mi relación contigo y muéstrame el camino a tu presencia. Amén.

― Tomado del libro El camino a su presencia por John y Lisa Bevere. Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

Vía: Revista Vida Cristiana

Eres un luchador de la resistencia

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Cindy Trimm

Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne… Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo …

Efesios 6:12-13, lbla

Dentro del sistema mundial, eres considerado un luchador de la resistencia. Tu misión es la de unirte a la fuerza de oración de la resistencia y devolver la tierra a su propietario y gobernante original. Has sido elegido para seguir a Cristo y restablecer el Reino de los cielos y luego expandir sus fronteras tanto como puedas. No es una tarea que puedas hacer por ti solo, sin embargo. Debes unirte a otros de la misma mente y la misma preciosa fe. Esta es una revolución que muy probablemente no será transmitida en el noticiero de la noche. Lo más probable es que no vayas a ganar mucha atención ni a recibir los elogios que corresponden a un héroe. Sin embargo, debes aceptar el reto de convertirte en un héroe de Dios. Dios no te forzará a hacerlo. Tú debes tomar una decisión.

Oración.

Tomo mi lugar en la batalla y declaro que el Rey y su Reino han llegado. La luz de tu presencia y poder sobrepasará la oscuridad. Decreto y declaro que nada obstaculizará la voluntad de Dios en mi vida y en la tierra; que los planes y propósitos originales de Dios para mi vida, mi familia, y mi generación prevalecerán. En el nombre de Jesús, Amén.

Tomado del Libro Devocional Declara Bendición Sobre Tu Vida de Cindy Trimm.