Por: Jimmy Evans

Gary Smalley es uno de mis héroes matrimoniales. Sus libros sobre las relaciones han sido algunos de los más influyentes en mi vida. En uno de sus libros, The DNA of Relationships, habla de un concepto llamado «la danza del miedo».

Como alguien cuyo matrimonio estuvo a punto de fracasar por culpa de nuestros miedos, este concepto realmente resonó en mí. La premisa de Smalley es que todos tenemos miedos fundamentales que influyen en nuestra toma de decisiones y en nuestras respuestas a las circunstancias.

Los esposos y las esposas tienen diferentes miedos fundamentales.

Los hombres tienden a temer cosas como la impotencia, ser controlados, el fracaso y la falta de respeto.

Las mujeres tienden a temer la desconexión, no ser apreciadas, no ser escuchadas o no ser valoradas.

Según mi experiencia, este desglose de los miedos es increíblemente preciso. Creo que todas las personas se enfrentan a uno de estos tipos de miedos fundamentales.

Según Smalley, el «baile del miedo» consiste en varios pasos repetidos: Me duele. Quiero. Tengo miedo. Reacciono. Entonces te duele. Quieres. Temes. Reaccionas. Entonces me duele, y el ciclo comienza de nuevo. Todos nosotros estamos sufriendo debido a algún problema en nuestras vidas. Como nos duele, queremos una solución.

Algunas personas tratan de resolver su miedo trabajando demasiado o pasando muchas horas en la oficina.

Algunas personas tratan de resolver su miedo trabajando demasiado o pasando muchas horas en la oficina. Algunos invierten demasiado tiempo en una afición, o incluso en sus hijos. Algunos comen en exceso. Algunos beben demasiado. Temen perder el control o que se les falte al respeto. Reaccionan a estos sentimientos y provocan una reacción de miedo distinta en su cónyuge.

Un ejemplo perfecto de esto viene de un amigo mío que es un psicólogo cristiano. Hace varios años -en los días anteriores a los teléfonos celulares- la esposa de este hombre lo llamó a la oficina para preguntarle cuándo estaría en casa para cenar. Él le dio una hora concreta. Unas horas más tarde, salió de la oficina a tiempo para llegar a casa.

Pero al salir, se encontró con un paciente que venía a verle con una urgencia que implicaba una amenaza de suicidio. El psicólogo era especialista en esa área e inmediatamente se puso en modo profesional. Se produjo una situación de asesoramiento intensa y difícil, pero al final salvó la vida de una persona.

Horas más tarde, el psicólogo salió de la consulta sintiéndose bien consigo mismo. Pero, por supuesto, se perdió la cena. No había podido llamar a su mujer para comunicarle el retraso. Acababa de salvar una vida, pero cuando llegó a casa, ella estaba furiosa. Eso provocó una gran pelea.

Ella se había preocupado cuando él no llegó a casa. Se sintió poco importante cuando él aparentemente no se preocupó lo suficiente como para llamar. Él no se comunicaba con ella. Su trabajo lo alejaba de ella. Todos estos pensamientos la hacían entrar en un ciclo de miedo.

Tenemos que aprender a escapar de la danza del miedo.

Desde su punto de vista, sentía otro miedo: que le faltaran al respeto y que lo malinterpretaran. Acababa de salvar la vida de alguien. Las horas anteriores habían validado toda su carrera, y todo lo que escuchó fue sobre cómo se perdió la cena.

Ambos vieron una forma de rechazo en las acciones del otro y reaccionaron ante ello. Esa es la danza del miedo, y es la causa de las peleas más profundas en un matrimonio.

Tenemos que aprender a escapar de la danza del miedo. Pablo escribió: «Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de poder y de amor y de una mente sana» (2 Timoteo 1:7).

2 Timoteo 1:7 RVR 1960

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7 NTV

Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina.

En lugar de dejar que nuestros miedos dañen nuestras relaciones más cercanas, tenemos que entregárselos a Dios. Reconozca sus temores, asuma la responsabilidad de las acciones perjudiciales que puedan causar, y luego confíe en Dios para que cubra esos pensamientos con su paz.

En lugar de miedo, Él nos llenará de su amor, de su poder y de una mente sana. Con Su ayuda puedes superar tu miedo, y te prometo que hará de ti un cónyuge diferente. ¿A qué le temes? ¿Cómo afecta a su matrimonio?

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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