014_ hijos e hijas del reino

Por Alberto Salcedo

En estos días, la iglesia está siendo probada para saber si vemos a Dios o a los hombres al hacer alguna obra, realmente ¿Peleamos nuestras batallas con Dios o en nuestras fuerzas?

En Marcos 8:34 Jesús nos dice que, si alguno quiere ir en pos de él, debe negarse a sí mismo y tomar su cruz. Negarnos a nosotros mismos es una palabra clave para los hijos de Dios, como personas tenemos derechos a expresarnos como más nos plazca, pero cuando nuestra vida lleva el nombre de Dios debemos reflejar su amor y no avergonzarlo, por el contrario, ser ejemplo para todos aquellos que siguen nuestros pasos.

La vida de un cristiano debe ser marcada todos los días por el incesante anhelo de compartir el evangelio con otros. “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.” (Marcos 8:35) La mejor forma de hallarnos plenos en la vida es aprendiendo a darla por otros todo el tiempo, donde sea que estemos tenemos un propósito para cumplir con Dios porque nada es casualidad para un hijo o hija de Dios.

Actualmente el mayor enfoque de las personas es ganar el mundo, pero de que sirve hacerlo si en el camino lo más probable es que perdamos nuestra alma. En el camino es posible que encontremos muchos logros que nos den felicidad temporal, pero no podremos hacer que esa sensación perdure para siempre si no aprendemos a darnos a nosotros mismos para otros, para que otro conozca el evangelio y confíe genuinamente en Dios.

Ser hijos de Dios nos lleva a ensanchar nuestro corazón y hacer lo que Jesús nos enseñó a hacer. Una de las palabras más fuertes que Jesús dijo fue que amemos a nuestros enemigos, que hagamos el bien a aquellos que nos aborrecen y nos maldicen y que oremos por los que nos calumnian. La palabra continua y nos dice que aprendamos a dar la otra mejilla y demos al que nos pida. Cumplir esta palabra es difícil y va en contra de lo que sentimos en nuestro corazón, pero es lo que genera una diferencia entre los demás.

No hay merito en amar a los que nos aman, pero hay un merito especial en amar a aquel que no nos agrada. No podemos ser tibios, tenemos que decidir hacer la diferencia donde vayamos, que la tierra que tu planta pise sea bendita por la presencia de Dios que llevas en el corazón.

“Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.”

Lucas 6:36

Tú eres hijo de Dios con el propósito de proteger y hablar la verdad donde quiera que vayas, bendice, cuida, promueve paz para tu nación, agrademos a nuestro Dios, eso es lo que tenemos que hacer.

Nuestro lugar en la tierra no es el trono de juicio. porque si juzgamos seremos juzgados y si condenamos seremos condenados (Lucas 6:37). Nuestro lugar como hijos de Dios es llevar su palabra a cada corazón afligido hasta los confines de la tierra.

Hoy es un día de sanidad para ti y para mí, es un buen día para hacer una diferencia en el lugar en el que estás. Dios puso en ti su Espíritu para que hagas obras más grandes de las que Jesús hizo en la tierra. Toma tú lugar en esta tierra y empieza a dejar que la luz de Dios resplandezca en ti.

¡Que tengas una semana de bendición!

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s