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Cuando los fariseos escucharon que Jesús había llegado, vinieron y comenzaron a discutir con él. Al ponerlo a prueba, exigieron que les mostrara una señal milagrosa del cielo para demostrar su autoridad.

– Marcos 8: 11-13


Cuando escuchó esto, suspiró profundamente en su espíritu y dijo: “¿Por qué estas personas siguen exigiendo una señal milagrosa? Te digo la verdad, no le daré a esta generación ninguna señal de ese tipo”. Así que regresó al bote y los dejó, y cruzó al otro lado del lago.

“Parece que no puedo hacer nada. Paso la mayor parte del día apagando fuegos”.

¿Te suenan esas palabras? Esos pequeños “incendios” pueden distraernos del logro de nuestros principales objetivos. Parecen ocupar todo nuestro tiempo, y al final, nos damos cuenta de que no hemos hecho ningún progreso significativo todo el día.

Jesús estaba familiarizado con las distracciones. Los discípulos lo buscaron mientras estaba en el desierto orando a su Padre. Las multitudes lo perseguían y pedían sanidades o pan. Su familia se presentó sin previo aviso. A menudo, Jesús consintió a las peticiones de la gente. De hecho, gran parte del ministerio de Jesús se centró en satisfacer las necesidades reales de las personas. El voluntariamente proporcionó comida, curación o perdón. Lo que pudo haber sido distracciones fueron, de hecho, partes vitales del ministerio de Jesús.

Aún así, hubo momentos en que Jesús se negó rotundamente a ser interrumpido. Cuando los fariseos exigieron señales después de haber presenciado innumerables milagros, Jesús simplemente dijo que no. Ciertamente, los poderes de Jesús eran ilimitados. Pudo haber cumplido con las peticiones de los fariseos. Pero Jesús había establecido límites a su ministerio. Vino por los enfermos y los encarcelados. Él vino por los pobres y los débiles. Él vino por aquellos que creerían. Sabiendo que su ministerio en la tierra tenía un tiempo limitado, se centró en aquellas actividades que resultaron fructíferas.

¿Tenemos la determinación de mantenernos enfocados en el panorama general? ¿Podemos decir que no a actividades que resultarán infructuosas o personas que simplemente son distractores? Al mismo tiempo, ¿somos sensibles a las pequeñas interrupciones del día que son realmente parte de nuestra vocación? Las elecciones que tenemos ante nosotros requieren sabiduría que solo proviene de Dios.

Vía: Charisma Magazine

 

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Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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