Hombre - Triste - Cabisbajo

Shane Idleman 

Recientemente, dos de mis héroes han caído de la gracia, y algunos de mis amigos en el ministerio pastoral, se han desviado de su destino, también. Las faltas morales entre los líderes, se han convertido en una epidemia. Nadia está lejos del alcance de la garra de Satanás. Aunque estoy decepcionado, mi fe no es sacudida, porque solo Cristo puede ser colocado en un pedestal.

¿Por qué caen? Por la misma razón que todos los cristianos caen. Cada uno de nosotros, somos atraídos y seducidos por nuestros propios malos deseos. Cuando estos deseos son puestos en acción, conducen al pecado (Santiago 1:14-15). El pecado tiene un ciclo de vida, que crece o se seca, dependiendo de cómo se alimenta. John Owen, el prolífico escritor escribió, “Mata al pecado, o el pecado te matará a ti.”

Considera las siguientes formas en que el pecado gana entrada:

1.  “Eso Nunca Me Pasará A Mí.” 1 Corintios 10:12 nos recuerda que si pensamos que estamos firmes, deberíamos tener el cuidado de no caer. “Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu.” (Proverbios 16:18). El orgullo dice, “nunca he cometido adulterio. Nunca me pasará a mí.” La humildad dice, “Por la gracia de Dios, nunca lo he hecho, pero puedo.” La fortaleza se encuentra en admitir nuestras debilidades: “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” (2 Corintios 12:10). El orgullo abre la puerta a transigir y tomar decisiones tontas; ignora la convicción. La convicción no siempre es un martillo en la cabeza, es una pequeña voz al corazón. Muchos confunden la paciencia de Dios con Su aprobación. C. H. Spurgeon observó con razón: “Nunca, nunca, nunca estamos tan en peligro de ser orgullosos como cuando pensamos que somos humildes.” Mientras la notoriedad aumenta, así debería aumentar la humildad. Lamentablemente, ocurre lo opuesto.

2.  Estoy “Demasiado Ocupado.” Todos estamos susceptibles a poner a Dios en segundo lugar, después que el ministerio. Si estamos demasiado ocupados para cultivar una vida de oración que ponga a Dios primero, estamos demasiado ocupados. Los hombres vivirían mejor si oraran mejor. A menudo, estamos demasiado ocupados porque estamos haciendo demasiado. “Cuando la fe deja de orar, cesa de vivir” (E.M. Bounds). Es difícil caer cuando estás siempre sobre tus rodillas. La caída moral no puede hacerse fuerte, cuando el corazón está orando, pasa tiempo en la Palabra y la obedece (Santiago 1:22). Nueve de diez veces, cuando una persona cae, él o ella no tiene una vida significativa de oración. Es imposible pasar tiempo extenso con Dios, y no ser transformado y desafiado.

3.  La Santidad Se Ve Comprometida. El enemigo intenta alejarnos de estándar de santidad de Dios. Recuerdo vívidamente la historia de un joven que siempre se caía de la cama. Finalmente le preguntó a su madre porqué le pasaba esto. Sabiamente ella contestó, “Es porque permaneces demasiado tiempo en ella.” De la misma manera, muchos de nosotros volvemos al pecado, porque no nos alejamos lo suficiente, ni acudimos a la protección de Dios a través de la santidad. En palabras de Isaac Watts, “El verdadero cristianismo, donde reine en el corazón, aparecerá en la pureza de la vida.”

La santidad debe llegar del quebrantamiento y la humillación, no del legalismo. Una baja visión de la santidad siempre daña la moralidad… racionalizamos en lugar de arrepentirnos. Estoy convencido que los medios de comunicación de hoy juegan un papel importante en el declive de la santidad. Lamentablemente, Hollywood, no el Espíritu Santo, influencia a muchos. No podemos llenar nuestra mente con oscuridad toda la semana, y esperar que la luz de Cristo brille en nuestra vida. Antes que una persona caiga, su dieta menta es muy poco saludable. Simplemente actúa sobre lo que ha estado alimentando su mente. “Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” no es una recomendación, es vital para la victoria (lee 2 Corintios 10).

4.  Muchos Construyen Relaciones Enfermas Con El Sexo Opuesto. Debemos estar alertas en esta área, y dar pasos confiables en ese lugar. El diablo no muestra a aquellos involucrados en citas de consejería, reuniones de oficina y “comunión” privada, el dolor, la angustia, y los años de remordimiento que la caída moral trae; él los engaña con una falsa sensación de libertad en el ministerio… una simple “ayuda” a la otra persona.

Si estás casado y te sientes atraído a otra persona, o si el potencial está allí, da un paso ahora y sal del ambiente. Prefiero ser llamado “inaccesible” que “coqueto.” El adulterio comienza con pequeñas transigencias. A menudo somos demasiado inteligentes como para hundirnos deliberadamente, pero somos fácilmente tentados al dar un paso a la vez, una transigencia a la vez, una mala decisión a la vez, hasta que estamos hundidos hasta el cuello. No pelees con los deseos sexuales y no los entretengas… huye. (1 Corintios 6:18).

5.  No logramos fortalecer las áreas débiles. Todos tenemos grietas en nuestra armadura. Las demandas de la vida a menudo nos tientan a buscar gratificación, de maneras poco saludables. El enemigo usa los “momentos oportunos” para alejarnos de Dios. (Lucas 4.13). La línea es tan delgada que es difícil determina cuando la cruzamos. Las áreas débiles como drogas, alcohol, medicamentos para el dolor, sexo, ira, problemas familiares y otros, son “momentos oportunos” para que el enemigo golpee. Debemos exponer estas áreas a través del arrepentimiento, e instalar salvavidas y gente a la que podamos rendir cuentas. Para estar prevenido hay que estar prevenido.

6.  El Rendir Cuentas Es A Menudo Olvidado O Minimizado. La responsabilidad es un salvavidas, pero no es a prueba de balas. La responsabilidad, por sí misma, no funciona, no es realista pedir a otros que te pidan cuentas. Tu corazón debe estar enfocado en honrar la Palabra de Dios. El rendir cuentas simplemente añade otro nivel de seguridad en la batalla en contra del pecado. Es saludable decir a quienes confiamos, “Estoy luchando en esta área. ¿Puedes orar conmigo y preguntarme directamente sobre esto de vez en cuando?” Al enemigo le encanta trabajar en la oscuridad y el engaño. La exposición de las grietas de tu armadura, ayudará a otros a mantener sus ojos sobre ellas.

Tengo un software que envía todos los sitios web visitados al email de mi esposa cada semana. Este es un impedimento importante que me hace muy consciente de incluso los sitios aparentemente inocentes. Para algunos, esto puede parecer extremo, pero necesitamos estar armados frente al enemigo que roba, mata y destruye. Mientras mayor es nuestra influencia, más grande la necesidad de rendir cuentas: espiritual, financiera y relacionalmente.

7.  Una Sensación De Titulación. Sentir la sensación de títulos es a menudo el comienzo de decisiones equivocadas justificadas que nos llevan al “Síndrome del Rey.” Mientras la popularidad aumenta, comenzamos a seguir nuestras propias reglas. Podemos fácilmente entrar en celos y juicio de aquellos que parecen tener “todo lo mejor.”

Como Oswald Chambers declara: “Dios entierra a Sus hombres (y mujeres) en medio de cosas insignificantes, no hay monumentos que se levanten para ellos; son ignorados, no porque no sean dignos, sino porque están en el lugar donde no pueden ser vistos.” Lucas 16:10 debería ser un gran aliento, “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.” El pecado puede ser silenciado en un corazón agradecido que adora a Dios. Dios nos ha dado el privilegio de servirle, proclamar Su verdad y ayudar a otros. No permitas que la frustración y la negatividad te guíen por el camino equivocado. No tenemos el “título” de nada… es por su gracia que  hemos sido bendecidos.

Si estás en el precipicio o ya has caído… toma tiempo ahora y arrepiéntete. Dolerá, pero el fruto del arrepentimiento es mucho mayor que el fruto de la exposición que seguramente vendrá. (Números 32:23). La gracia de Dios se verá. Una persona arrepentida se aleja del pecado. Acepta la completa responsabilidad por sus acciones, sin culpa, resentimiento o amargura. Busca el perdón sin condiciones ni estipulaciones. Toman la completa (no parcial) responsabilidad por sus acciones.

No puede haber “peros” cuando el arrepentimiento es genuino. “Lo siento. Estaba equivocado. Por favor perdóname,” son a menudo (aunque no siempre) palabras de sanidad y señal de arrepentimiento. Se necesita dejar a un lado las excusas antes de que ocurra la sanidad. Hay consecuencias para los errores del pasado, pero es mejor vivir en los brazos sanadores de Dios, de perdón, en lugar de vivir fuera de Su voluntad. ¿En qué lugar estarás?

Vía: Charisma News

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Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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