pentecostés
El poder de Pentecostés es más que viento, fuego y furor sobrenatural. Sin amor, es tan solo ruido.

¿Qué es lo primero que viene a tu mente cuando escuchas la palabra “Pentecostal”?

A) ¿Una mujer con un peinado de “colmena,” medias de soporte, zapatos de abuelita y sin maquillaje?
B) ¿Alguien dando vueltas en el piso, mientras habla en lenguas incontrolablemente?
C) ¿Un televangelista de pelo lizo, en un traje blanco pidiendo donaciones?
D) ¿Un cristiano con cara agria que parece haberse tomado el jugo de un limón?
E) ¿Un cristiano sincero que ama apasionadamente a Dios y a la gente, y que cree en el poder sobrenatural del Espíritu Santo?

Espero que todos hayan contestado la opción E, pero nosotros, los pentecostales, tenemos una imagen problema. No estoy avergonzado de la palabra en sí, pero no la uso como una etiqueta debido a que los malos estereotipos (A, B, C, y D) nos han arruinado al resto de nosotros. Mucha gente asocia a los pentecostales con un reseco legalismo, fanatismo, charlatanería, y abierta antipatía.

Un amigo mío lo dice de esta manera: “Algunas de las personas más malas que conozco, hablan en lenguas.”

Esto es trágico, pues la mayoría de los pentecostales en el mundo hoy no son malos, legalistas o varados en el tiempo. La mayoría venimos del mundo desarrollado, una mayoría son jóvenes  y muchos estarán liderando la iglesia mundial en la década siguiente. Parte de su trabajo será, redefinir la palabra Pentecostal, para una nueva generación.

Entonces, ¿cómo salimos más allá de los estereotipos y recuperamos el corazón de Pentecostés? Nos ayudaría recordar que los líderes de la iglesia del Nuevo Testamento, nunca separaban los dones espirituales del fruto espiritual, y nunca ponían las manifestaciones del Espíritu por encima de la prioridad del amor cristiano. Ellos creían en que:

… El carácter es precisamente tan importante como la unción. En nuestra cultura enfocada al logro de resultados, estamos presionados a obtenerlos. No creemos que el Espíritu Santo se manifiesta en una reunión a menos que alguien caiga al suelo o proclame una sanidad. Queremos acción – y si no la conseguimos, ¡nos inventamos algo! Pablo, el apóstol, por otro lado, predico que el Espíritu Santo no solo se manifiesta a través de los nueves “dones de poder” (enumerados en 1 Cor. 12:8-10) sino también a través de Su fruto (en Gal. 5:22-23). No se trata solamente de lo que hace el Espíritu; se trata de quien Él es. Atraemos a los problemas cuando exhibimos lo espectacular y olvidamos lo esencial.

… La verdad es mucho más vital que las lenguas. El don de hablar en lenguas ha sido una bendición invaluable en mi propia vida. Pero el apóstol Pablo, quien oraba en lenguas más que cualquiera en Corinto, dijo que prefería escuchar un sermón de cinco palabras en un idioma que pudiera entender que escuchar a alguien más balbuceando lenguas por horas (vea 1 Cor. 14:18-19). Pablo sabía que los dones espirituales pueden ser abusados y mal utilizados. Y admitió que alguien que habla en lenguas pero no muestra el amor de Dios es como “metal que resuena” (13:1). Una bonita manera de decir ¡MOLESTOSO!”

Aunque deberíamos seguir orando por la gente para que hable en lenguas, tal vez deberíamos pasar el doble de tiempo corrigiéndoles en como representar a Cristo en sus conversaciones diarias. (Nota: Esto incluye enseñar a los cristianos a dejar de burlarse de otras religiones, dejar de hacer chistes racistas o parar de usar discursos de odio dirigidos a la comunidad gay)

… El amor es más crucial que las manifestaciones carismáticas. Muchos de nosotros predicamos de Hechos 2, este Domingo de Pentecostés, y enfatizamos el viento y el fuego que vinieron del fuego, en aquel día poderoso. Pero recordemos que el Espíritu se manifiesta de otra manera en el mismo capítulo. Los cristianos primitivos estaban unidos por un lazo de amor. El Espíritu traía una conexión santa – algo llamado koinonia (“comunión”) en Hechos 2:42 – y este santo amor los mantenía juntos.

Cuando los primeros discípulos fueron llenos con el Espíritu Santo una segunda vez (durante una reunión de oración que termino ¡en un terremoto!), este amor fue inmediatamente manifestado una vez más. Inmediatamente después de la llenura del Espíritu, la Biblia dice que: “la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.” (Hechos 4:32)

Un amor sin egoísmo, la generosidad, el afecto de hermanos y una sincera amabilidad es mucho más que una manifestación del Espíritu como sanidad o milagros. De hecho, las señales y milagros poderosos, probablemente ocurrirán más en una atmosfera que esta bañada en el amor del Espíritu Santo.

William Seymour, el padre del Pentecostalismo moderno y fundador de la Misión de la Calle Azusa en Los Ángeles, lo dijo de esta manera: “El poder Pentecostal, cuando se suma a todo esto, es tan solo más del amor de Dios. Si no trae más amor, es simplemente una falsificación.”

¿Podría ser esta la razón por la que no vemos tantas manifestaciones sobrenaturales hoy en día? Cuando somos soberbios, hipócritas, amargados, ásperos, llenos de juicio y odio, estamos totalmente en corto-circuito con el poder de Dios. Este Pentecostés, oro para que no solo te abrace el sonido y el furor del poder de Dios, sino también el genuino amor que fluye desde Su corazón.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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