Girl sitting on a meadow with a beautiful sea/ocean view.

Jennifer LeClaire

Empecé a escuchar a Dios hablarme tan pronto como fui salvo – y yo lo necesitaba. Sería un eufemismo describir mi situación como desesperada.

Mira, fui salvo en una cárcel del condado. Estaba acusado falsamente de un crimen que no cometí, y el estado quiso enviarme a prisión por cinco años. Dios tenía una idea diferente, y envió a un grupo de evangelistas a la cárcel, para hablar de la gracia salvadora de Jesús.

Compré el evangelio – y compré a Jesús – pero todavía estaba enfrentando cinco años en prisión bajo una acusación falsa. No sabía qué hacer, así que comencé a leer la pequeña Biblia de bolsillo que me entregaron después de la cruzada en la cárcel, orando y asistiendo a cualquier clase de servicio de cuasi-iglesia que pude encontrar detrás de esos duros muros fríos.

Entonces Él me habló. Dios me dejó en claro que sería liberado de la cárcel en día número cuarenta. Le dije a todo el que quisiera escuchar que me liberarían en 40 días. Le dije a mi compañero de celda. Les dije a los funcionarios de la prisión. Le dije a mi madre.

Yo no lo sabía, pero estaba en guerra con la palabra profética – y gané. Me liberaron en el día 40, completamente vindicado. Fue como Dios dijo que sería. Escribo más de mi testimonio, y comparto diariamente palabras proféticas que el Señor me inspiró, y consoló, en mi devocional Mornings With the Holy Spirit. Pero en esta serie de tres partes, quiero compartir contigo, algunos fundamentos de escuchar de Dios.

1.  Cree Que Dios Quiere Hablarte.

Si no crees que Dios quiere hablarte, es probable que no vas a escuchar Su suave y apacible voz. La clave aquí es que esperes que Él te hable. David dijo, “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.” (Salmos 5:3). El Espíritu Santo vive dentro de ti y puede que esté hablándote más de lo que te imaginas. Jesús dijo, “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:26)

2.  Dispón Tu Corazón Para Escuchar Su Suave Y Apacible Voz.

Jesús mismo dijo, “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.” (Juan 10:27) Nuestra parte es disponer nuestro corazón para escuchar su dulce y apacible voz, o reconocer las otras formas en las que Él se comunica con nosotros. (Dios puede hablarnos en muchas maneras) Practica la presencia de Dios. Cultiva la sensibilidad de que el Espíritu Santo habita en ti y anhela una comunión diaria. Ora para que puedas ser sensible a Su Espíritu y Su voz.

3.  Aprende El Fino Arte De Escuchar.

Mucha gente habla con Dios, pero no se detienen a escuchar – o no desarrollar las habilidades de escuchar. Escuchar verdaderamente es una habilidad que puedes aprender, ya sea en tus relaciones naturales o tu relación espiritual con Dios. Necesitas “tener el oído” para escuchar al Espíritu Santo, y eso significará entrenar tus oídos para reconocer las maneras en las que te está hablando.

Jesús dijo, “El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda.” (Mateo 13:9, NTV). Salomón oró para que Dios le diera un corazón que escuchara (1 Reyes 3:9). Muchas traducciones dicen “corazón comprensivo” en ese verso, pero la palabra hebrea traducida “comprensivo” en ese verso es SHAMA, que se traduce para oír, entender, escuchar u obedecer. Ora para que Dios te de un corazón que oiga, entonces escucha y obedece.

4.  Más Comunión Con El Espíritu Santo.

Esto es fundamental. Si quieres escuchar de Dios más claramente, pasa más tiempo con Él y Su Palabra. Pablo le dijo a su hijo espiritual, Timoteo, “Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16-17, NTV)

Conocer la Palabra, nos protege del engaño, y de caer en la trampa de escuchar otras voces o incluso, seguir vanas imaginaciones. Si buscas a Dios, escucharás Su voz. No tienes que estar en un cuarto a solas para escucharle. Tu alma solo necesita aquietarse y enfocarse en Él. Deja que tu espíritu domine. Escucha con los oídos espirituales. ¡Puedes escucharle!

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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