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“Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó”

—Lucas 15:20

Un día, mientras estaba leyendo la historia del hijo pródigo, los verbos en el verso de arriba, con relación al padre del pródigo, de repente cobraron vida. Me había preguntado tantas veces, cómo se sentía Dios con respecto a mí. De pronto lo supe, pues a través del padre del pródigo, vislumbré el rostro y corazón de Dios. Mi Padre celestial ¡era un Dios que observaba, corría, lloraba, reía, abrazaba y besaba! Él era un Dios alentador, afirmador, ensalzador y cariñoso.

Oración

Señor, como el hijo pródigo, anhelo que me veas, que sientas compasión por mí, que corras y me abraces, y me beses. Señor, nunca dejaré de expresar mi amor por Ti.

Él era un Dios que me amaba tanto que no podía dejar de abrazarme.

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Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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