Bebe - Recostada

El movimiento pro-vida es bendecido al tener un sinnúmero de ex practicantes de aborto, operadores de clínicas de aborto, y personal que ahora está apasionadamente a favor de la vida. Son algunas de las principales figuras que hablan de los horrores de lo que sucede en las clínicas de aborto.

En muchos casos, lo que les lleva a salir de la industria del aborto es la confrontación misma y un definitivo despertar de sus sentidos, de que estaban involucrados en la destrucción triste y trágica de la vida humana.

En su página de Facebook, Abby Johnson comparte la historia de una empleada del aborto, que renunció el 8 de agosto. Ella estaba preocupada por dejar su trabajo, debido al impacto financiero adverso que tendría en su familia. Después de todo, la industria del aborto es lucrativa.

Aquí, su historia:

“Dejé la clínica de aborto donde trabajaba, el 8 de agosto. Mi esposo y yo no estábamos en condiciones financieras para que yo deje de trabajar, y tenía muchas ventajas con este trabajo. Tenía una excelente paga, seguro de salud y de vida que no me costaba nada, tres semanas de vacaciones pagadas anualmente, reembolso de matrícula, y mucho más.

Cada mañana, al ingresar por las puertas, podía escuchar las voces un poco alejadas, de la multitud gritando, que se ofrecían a ayudarme a encontrar un nuevo trabajo. Generalmente las ignoraba. Me sentaba detrás del mostrador cada día y observaba las tristes y endurecidas caras de tantas mujeres que llegaban a la clínica, y salían drogadas, con los ojos llorosos, y el corazón roto.

Me programaron para comenzar mi entrenamiento en el laboratorio de patología en poco tiempo, y estaba a solo un día de “Sentarme” y ver lo que pasaba allí.

En una pequeña habitación con un cartel de “Biocontaminantes” en la puerta, me encontré con Dios. En diminutos frascos de Petri, prolijamente etiquetados con los nombres impresos de los pacientes sobre, con las letras gigantes POC, estaban las pequeñas caras de los hijos de Dios. Algunos de ellos eran reconociblemente humanos, pero la mayor parte de ellos eran claramente. Allí me senté cara a cara con cerca de veinte personas. Veinte personas que no podrías ver caminar atravesando la puerta, veinte personas que no llegarían a presentar su caso en la sala de consejería, veinte personas cuyos pequeños corazones no iban a latir, que no tenía otra opción, veinte personas que serían arrojadas a un congelador al final del día, para esperar y ser llevados a un lugar especial para ser incinerados como desechos médicos. Desechos Médicos o Productos de Concepción, serían los únicos nombres que recibirían.

Salí de trabajar ese día con un dolor muy fuerte en mi corazón. Nunca había sentido ese tipo de emociones intensas antes. Le pedí a Dios esa noche que me mostrara una salida. Con mucha vergüenza fui a trabajar a la mañana siguiente, y escuché esa voz afuera de las puertas, una vez más. Pero todo era diferente ese día. Decidí que me acercaría a esa gente y que no seguiría siendo parte de esto.”

Vía: LifeNews

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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