portrait of young sad male

Coalo Zamorano

En cierta ocasión estaba manejando en una avenida muy transitada, iba un poco rápido (me gusta la velocidad) y solo había dos carriles. De pronto un auto que venía de mi lado izquierdo comenzó a virar hacia mí. Inmediatamente comencé a mirar por los espejos de un lado a otro, tratando de ver cuáles eran mis opciones. Fue cuestión de segundos, de pronto yo estaba virando el volante de un lado a otro, me encontré pasando entre dos autos en una carretera de dos carriles. ¡Todavía no sé cómo sucedió! Fue mi instinto que tomó las decisiones y pude salir ileso de ese accidente que estaba por suceder.

¿Qué fue lo que me ayudó a no chocar con otro auto, a poder virar justo en el momento adecuado, a tomar las decisiones precisas para librarme de ese accidente?  Mi instinto de reaccionar. En el momento en que vi al auto venir hacia mí no me puse a razonar acerca de cómo frenar o cuántos grados tenía que virar el volante hacia la derecha, etc. No había tiempo para eso.

La adrenalina que corre por el cerebro te ayuda a reaccionar en esos momentos que estás viviendo un ataque de ansiedad, por esa razón reaccionamos a todo lo que sucede en nuestro alrededor.

 Algo me que ayudó muchísimo en el proceso de libertad de los ataques de ansiedad fue cuidar lo que le daba de comer a mi mente. Mi consejero me pidió hiciera algunas cosas que ahora quiero compartirte.

Evita estar pendiente del televisor, especialmente cuando estás muy atento a las noticias. Yo tenía una mala maña que era mirar las noticias por televisión en la noche, quería enterarme de lo que estaba sucediendo en el mundo, especialmente de los sucesos trágicos, de guerra, etc. Yo no pensaba que esto me afectaba en mi lucha con el temor, pero la realidad es que de lo que nos alimentamos, tarde o temprano tendremos fruto. Al igual que cuando uno come mucha grasa, quizás al principio todo parezca normal, como si fuéramos inmunes, pero con los años comienzan a verse los frutos de esa mala y pobre alimentación. De igual manera lo que come tu mente, tarde o temprano dará su fruto con ansiedad. Apaga el televisor. Busca algo para leer que te ayude a relajarte, a bajar el ritmo de tus quehaceres y medita en lo bueno que Dios te ha dado, en su regalos inmerecidos. Te sorprenderás al ver cómo tu mente comienza a ser entrenada a descansar.

Así como el alimento incorrecto daña la mente, de la misma manera cuando le damos alimento sano, pronto veremos resultados positivos. Algo que me ayudó muchísimo durante este proceso fue volver a recordar versos de la Biblia que había aprendido hacía muchos años, como el Salmo 23, tan restaurador para la mente. Este salmo nos recuerda que aunque andemos en valles de sombra o de muerte, Dios estará con nosotros, que no estamos solos. Dios quiere llevarnos por lugares de reposo, de paz, de tranquilidad.

Necesitas alimentar tu alma y tu mente con verdades que te llevarán a la verdadera realidad en tu vida: Dios no te dio un espíritu de temor, sino de amor, poder y dominio propio. Dios está de nuestro lado y eso es lo único que necesitamos para caminar en libertad y correr hacia el futuro.

Tomado del libro No estás solo por Coalo Zamorano.

Vía: Vida Cristiana

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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