orar

LINDA WILSON

¿Cuál es el anhelo de tu corazón? ¿Un compañero enviado por Dios? ¿El regreso de un hijo pródigo? ¿Un trabajo satisfactorio? Estás a la espera. Estás orando. Estás ayunando. Estás perdonando. Estás haciendo todo lo que sabes hacer, sin embargo los anhelos siguen sin cumplirse. La esperanza que se demora enferma el corazón, Pero el deseo cumplido es árbol de vida. (Prov. 13:12, NBLH).

Me encanta esta convincente Escritura: “Abres tu mano, Y colmas de bendición a todo ser viviente… Cumplirá el deseo de los que le temen…” (Sal. 145:16, 19) Tú puedes confiar en el Señor Dios.

Lánzate a las aguas profundas En Lucas 5, leemos la historia de Simón Pedro, pescando. Él había estado toda la noche pescando, y no había atrapado nada. ¡NADA! Él, un pescador profesional, había trabajado toda la noche por nada. Su medio de vida era la pesca. Sus amigos estaban en la pesca. Vivía en un pueblo pesquero. Si alguien podía lograr una atrapada, con seguridad era Pedro. Pero pescó toda la noche en vano.

Puedes fácilmente relacionarte con Pedro. Has estado toda la noche pescando sin éxito, la soledad continúa, el hijo rebelde no ha vuelto a casa, las cuentas siguen acumulándose… y, ¡tú sabes cómo pescar! Tu corazón se siente enfermo.

Jesús llega al escenario. No es conocido por ser un profesional. Era hijo de un carpintero de Nazaret. Jesús no era dueño de un bote. ¿Alguna vez había llenado una red? En esta fascinante historia, Él tiene la audacia de decirle al pescador dos cosas para hacer  – lanzarse a las aguas profundas, y echar las redes para pescar (Lucas 5:4).

¿Podría Él estar diciéndote lo mismo? Lánzate a las aguas profundas. Echa tus redes. ¿Cuáles son estas aguas profundas? ¿Cuál es la red que necesitas echar? ¿Puedes confiar en Él esos anhelos del corazón más vulnerables? Estas preguntas demandan una respuesta.

El Poderoso León de Judá Hace algunos años, tuve un encuentro celestial en el cual vi al Poderoso León de Judá. Era un magnífico León, fuerte y todopoderoso. Caminaba lentamente alrededor de Su trono en el cielo. En este encuentro, supe en lo profundo de mi ser que, Él estaba consciente totalmente de las cosas en la tierra, tanto buenas como malas. Sin embargo, permaneció inconmovible. El León de Judá era fuerte. Estaba en control. Siguiendo a esta experiencia, confío en Él sin importar cómo se vean las cosas en el ámbito físico. Dan (mi esposo) y yo, incluso tuvimos un serio accidente de auto, en el cual fácilmente pudimos haber muerto. Estábamos totalmente en paz mientras el automóvil rodaba una y otra vez.

El León estaba allí con nosotros, totalmente en control. Él era, Él es, y Él será siempre digno de confianza. Puedes confiar en Él en las profundas cosas – las heridas y decepciones en tu pasado, los temores e incertidumbres en tu presente, los deseos del corazón y esperanzas para tu futuro. ¿Te atreves a lanzarte a las aguas profundas?

Echa Tus Redes – Es Tiempo de Pesca ¿Y las redes? Las redes con seguridad – las acciones y reacciones por defecto, las tradiciones y hábitos personales, la manera independiente de pensar – esas redes necesitan ser echadas. Echar nuestras redes desata otra ola de inseguridades o miedos, ¿no es cierto? Algunas veces, una y otra vez debemos echar las redes hasta que lleguemos al lugar seguro, sí, a ese lugar – confianza.

Pedro le recordó a Jesús que ellos, los profesionales, habían estado pescando sin éxito, toda la noche. Entonces él hace la declaración importante, “…si tú lo dices, echaré las redes nuevamente.” (Lucas 5:5). Y sabes cómo terminó la historia, pescaron un gran número de peces, tantos que sus redes se rompieron por la tremenda pesca.

Simón Pedro escuchó la clara dirección dada por Jesús. Inmediatamente respondió, a pesar de su propia experiencia en la pesca. Luego sacó una carga masiva y asombrosa de peces, el deseo de Pedro fue cumplido en abundancia.

Es tiempo de pesca. El Espíritu Santo está concediendo permiso para pescar. Confía en Dios en lo profundo. Echa tus redes a Jesús. Escucha. Oye. Obedece. Y, serás sorprendido al ver los deseos de tu corazón.

En el poderoso nombre de Jesús, yo declaro:

  • Confiarás en el Señor, y Él te dará los deseos de tu corazón (Sal. 37:3-4).
  • Como justo, no te apoyarás en tu propio entendimiento, confiando en Dios para dirigir tus pasos (Prov. 3:5-6).
  • Prestarás atención a lo que escuchas (Marcos 4:24).
  • Escucharás rápidamente (Santiago 1:19)
  • Caminarás en el Espíritu (Gálatas 5:16)

 

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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