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DAVID CLARKE

No puedo expresar cuán agradecido estoy de vivir en la era de la medicina moderna. Al leer acerca de las prácticas médicas medievales, he llegado a una conclusión. Si hubiera vivido durante ese tiempo, es más que probable que con todas las lesiones que he sufrido, habría muerto muy joven.

Algunas de las cosas que hacían para curar a las personas, son absolutamente horribles. Antes de la anestesia general, los cirujanos ponían a sus pacientes en un sueño profundo, haciéndoles beber un crudo brebaje, altamente peligroso, llamado Dwale. Uno de los principales ingredientes, eran tres cucharadas de jugo de cicuta, una planta altamente tóxica que puede causar la muerte.

Impulsados por información equivocada o mentiras, se tomaban decisiones que finalmente, ponían en riesgo vidas, y causaban más daño, incluso la muerte.

Creer en las mentiras, en la mayoría de los casos, lleva al desastre. Discernir la realidad de la verdad, puede ser difícil a cualquier edad, particularmente para nuestros hijos. A medida que llegan a la adolescencia, el daño resultante de creer mentiras, aumenta, pues conduce a un comportamiento tóxico. Necesitamos llevarlos a la verdad acerca de ellos mismos y la vida. A fin de hacerlo efectivamente, necesitamos identificar las mentiras. Hoy, nos enfocaremos en las jovencitas.

A continuación, tres peligrosas mentiras que las adolescentes creen:

Nota: Afortunadamente, no todas las chicas creen estas mentiras; sin embargo, éstas tienen una fortaleza poderosa entre la mayoría de ellas.

  1. “Necesito verme o ser de cierta manera para ser amada.” Los medios de comunicación crean una imagen que define la belleza. Los muchachos inmaduros, aceptan la definición y buscan de una muchacha a la otra, lo que creen que encaja con esa descripción, o se acerca. Esto solo refuerza esa definición de lo que es atractivo en la mente de las adolescentes. Incluso ellas quieren encajar en esa descripción, pues asocian esa imagen con ser digna de amor. Se muestra en cada cuento de hadas e historias de la “linda princesa” que observó cuando niña.

Así que, hace lo que sea para encajar en ese molde. Ya no está satisfecha con quien es – solo con lo que piensa que debería ser. Cuando una niña ve que no encaja con ese molde (realmente muy pocas creen que sí, incluso las más populares), su opinión de sí mismas, decae. Cuando ella cree esta mentira, se dice a sí misma, “Necesito perder peso, entonces, le gustaré a la gente. No encajo en ello. No soy tan digna como aquellas chicas. Si soy yo misma, no les gustaré. Si los demás supieran la verdad acerca de mí, me rechazarían. Yo no soy linda. No soy para nada buena. Nunca seré amada.”

  1. “Mi autoestima depende de la aprobación o atención de los demás.” Toda su atención se convierte en satisfacer las expectativas de los demás. Se esfuerza tratando de conseguir la aprobación de los padres, maestros y entrenadores, pero sobre todo, de las amigas y muchachos. Cuando se enfrenta a la desaprobación o falta de atención, deja de sentirse bien acerca de sí misma. Finalmente, se desespera más y más; toma acciones cada vez más drásticas para lograr la atención y aprobación. Esto puede incluir, la pérdida de creencias fundamentales, sucumbir a la presión de grupo, usar drogas/alcohol, y participar en actividad sexual. Cuando ella cree esta mentira, se dice a sí misma: “Tengo que ser perfecta. No soy lo suficientemente buena. Nadie me ama. Soy indigna. Si tuviera un novio, me sentiría completa. No soy importante. No soy valiosa. Los demás piensan negativamente acerca de mí. Debo ciertamente cumplir con ciertos estándares, para lograr sentirme bien conmigo misma. Debo tener la aprobación de ciertas personas para sentirme bien acerca de mí misma. Nunca seré lo suficientemente buena. Soy estúpida. No puedo tener amigos cercanos.”
  2. “Estoy arruinada.” Si la última mentira, se desarrolla plenamente y hay un fracaso, puede comprar la mentira de que está arruinada – sin manera posible de recuperarse o volver a estar completa. Le inunda sentimientos de vergüenza y culpa, especialmente cuando hay un fracaso moral. Angustiada y sin esperanza, la mejor manera en la que ella ve que puede lidiar con la culpa y la vergüenza, es enterrándola profundamente, o adormeciéndola. De lo contrario, puede convertirse en alguien apático o rebelde.

Cuando ella cree esta mentira, se dice a sí misma: “Soy un fracaso. Aquellos que caen, son indignos de amor, y merecen ser castigados. Nada importa ya. No importa lo que haga.”

Observa cualquier señal que tu hija muestre, de estar creyendo estas mentiras. No dejes que se enraícen en su mente y en su vida. Habla la verdad acerca de su belleza y su valor, diariamente.

Extraído de 6 Pasos Hacia la Libertad Emocional, de David Clarke.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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