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Brandon Hilgemann

La obra del ministerio nunca se termina. Siempre hay más que podrías hacer. Más personas que podrías conocer. Más sermones que escribir. Más emails que responder. Más oportunidades de difusión.

Más. Más. Más.

La productividad importa para los pastores. Nunca serás capaz de hacerlo todo, pero la Biblia nos anima a ser sabios y aprovechar al máximo nuestro tiempo.

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” (Efe. 5:15-16)

Nosotros que somos pastores u otros que trabajan en el ministerio, tendremos que responder por cuán bien administramos el tiempo que Dios nos ha dado.

¿Cómo vas con eso?

No siempre he sido la persona más productiva. Sin embargo, en mis años de ministerio, he aprendido algunas cosas en el camino, que me han beneficiado.

Desearía haber sabido y practicado estos consejos de productividad, mucho antes. Espero que te ayuden también:

  1. Practica la disciplina espiritual. Sin excepción, comienza tu día con un tiempo en la Palabra de Dios y en oración. Los discípulos son disciplinados. No puedes liderar a tu gente espiritualmente, si estás espiritualmente vacío. La oración y el tiempo en la Palabra, es productivo. Dios siempre logrará más en ti y a través de ti, de lo que jamás podría hacer por tu cuenta.
  1. Ejercita regularmente. El ejercicio, se ha demostrado, que incrementa la productividad, especialmente a medida que se envejece. Tendrás más energía. Te sentirás más feliz. Y serás más saludable. El ejercicio también estimula la creatividad. Los pastores deben ser más conscientes con su salud física, y mejores administradores del cuerpo que Dios creó para nosotros.
  1. ¿Delega, automatiza o elimina? Mira todas las cosas que tienes para hacer esta semana. Pregunta, “¿Puede esto ser delegado, automatizado o eliminado?” Si puedes delegarlo, envíalo a alguien más. Si puedes automatizarlo con la tecnología o una plantilla, hazloSi eres honesto, muchas cosas simplemente no necesitan ser hechas. Si es una tarea recurrente de un programa de la iglesia o una reunión que no avanza la misión de la misma, elimínala. Solo di que no. Deja de hacerlo, y haz las cosas que producen más fruto.
  1. Delega responsabilidad, no tareas. De lejos, una de las cosas más productivas que puedes hacer, es delegar. No puedes hacerlo todo por ti mismo. Ni siquiera tratar. Necesitas un equipo de gente y voluntarios trabajando juntos. Pero muchos pastores delegan muy poco. Solo les dan a las personas, tareas para hacer. Nadie quiere que se le entregue la lista de tareas de otra persona. Los líderes quieren responsabilidad. Si quieres edificar líderes (y mantenerlos), tienes que darles autoridad, y dejarlos dirigir. Cuando delegas, les das la responsabilidad por cierta área.                                    Se claro con ellos en el resultado que deseas, muéstrales los límites, y luego, aléjate. No les digas exactamente qué hacer o cómo hacerlo. Solo diles de qué son responsables y déjalos dirigir. Solo acércate para ayudar si tienen dificultades, o no están logrando el resultado deseado.
  1. Automatiza tus citas. Usa una herramienta como Calendly para establecer las citas en tu agenda. Escoge las horas que estarás disponible para reunirte. La gente puede mirar tus horarios abiertos y reservarlos. Esto te ahorra la molestia de múltiples correos de ida y vuelta, tratando de establecer una cita y hora para la reunión. En lugar de eso, solo envíales un link con tu calendario. La cita, automáticamente aparecerá en tu calendario.
  1. Programa citas contigo mismo. Si no llenas tu horario, otros lo harán por ti. Programa las cosas más importantes primero. Por ejemplo, si necesitas algunas horas los lunes por la mañana para trabajar en tu sermón, haz una cita permanente para ello. Luego, cuando la gente pregunte si puede reunirse en esa hora, puedes mirar tu calendario y decir con integridad, “Lo siento, tengo una cita a esa hora…” Piensa en todas las cosas que necesitas hacer cada semana, mes o quincena, y separa tiempo para ello.
  1. Haz una lista de tareas diarias. Toma el consejo de Jesús. No te preocupes por mañana. Cada día tiene su propio afán. Ten un lugar para escribir todas las cosas que necesitas hacer en el futuro. Mirar constantemente esta enorme lista es abrumador e improductivo. Así que, cada día, escribe las cinco cosas más importantes que necesitas que se haga en ese día. Logra esto primero. Luego, si tienes tiempo, pasa a otras tareas.
  1. Establece un tiempo para tus tareas. Piensa acerca de cuánto haces cuando tienes poco tiempo para terminarlo. Establecer un temporizador, te obliga a enfocarte y trabajar rápido. Trata con esto. Establece un temporizador por 25 minutos y ve cuantos emails puedes responder antes de que suene la alarma. Piensa en esto como un juego, y obtendrás mucho más con menos tiempo perdido.
  1. Toca un email solo una vez. ¿Cuántas veces has leído un email, y marcado como “no leído”? Esta es la dilación en su peor momento. No quieres escribir una respuesta, o no sabes qué responder, entonces lo dejas para más tarde. Pierdes un montón de tiempo releyendo el mismo email y pensando en ello demasiado tiempo. Haz una regla de tocar un mensaje solo una vez. No revises tus emails a menos que planees responderlos. Cuando lo hagas, responde inmediatamente, incluso si la respuesta es breve. Si la respuesta te tomará mucho tiempo, llama a la persona o establece una reunión.
  1. Ten más horas de sueño. En nuestro mundo de teléfonos inteligentes y pantallas de computadoras, es fácil quedarse hasta tarde leyendo una publicación más en las redes sociales, respondiendo un email más, o viendo otro capítulo en Netflix. Pero podemos engañarnos a nosotros mismos, cuando engañamos al sueño. Dormir, está demostrado que aumenta la productividad. Te da más energía, incremente tu función cerebral, te ayuda a mantenerte enfocado a través del día, y te ayuda a estar emocionalmente saludable. Dios creó el sueño por una razón.
  1. Tómate un descanso. Trabajar todos los días es pecado. No deberíamos romper ninguno de los Diez Mandamientos. Entonces, ¿por qué los pastores frecuentemente quebrantan este? “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna” (Éxodo 20:8-10).Despeja tu calendario un día a la semana para absolutamente nada. Disfruta tu familia y actividades que te dan vida. No, domingo no cuenta. Todos sabemos que los pastores no descansan el domingo. Dios nos manda a descansar por una razón.
  1. Bebe café en la tarde. Si duermes lo suficiente, no deberías necesitar energía a la primera hora de la mañana. Lo que necesitas es energía en la tarde. De hecho, las investigaciones respaldan esta teoría, basada en los niveles naturales de cortisol. La mayor parte de la gente comienza a golpear paredes, en la tarde, entre la 1:30 a las 5 pm. Aquí es cuando una taza de café tendrá el efecto óptimo. Así que, encuentra el momento del día que estés en tu peor momento, y bebe tu café entonces.
  1. Organiza tu oficina. ¿Cuánto tiempo pierdes buscando las cosas? Una oficina desordenada, es una mente desordenada. Si no puedes ver la superficie de tu escritorio, necesitas organizarte. Si tus archivos en la computadora, todos están en el escritorio o en carpetas al azar, es necesario que te organices. Crea un sistema, organiza tus archivos, tira las cosas que no necesitas y mantén tu espacio, limpio y ordenado. Tendrás menos estrés, te sentirás mejor y habrá más trabajo hecho, en un ambiente organizado.
  1. No vayas solo. Lidera como Jesús. Jesús caminaba con Sus discípulos a todas partes. Toda oportunidad en el ministerio, fue también una oportunidad de enseñanza. No vayas solo. Discipula a las personas, a medida que trabajas con ellas. Siempre invita a otros a ir contigo, cuando tienes mandados, visitas al hospital, conferencias de liderazgo, salidas a comer o lo que sea. Cumplirás la tarea y construirás un discípulo, al mismo tiempo.
  1. Prepárate para el día siguiente al final de cada día. Al final de tu día, escribe las cinco cosas que cumplirás al día siguiente. De esta manera, tu mente está ya preparada para lo que necesitas hacer. Cuando llegues a la oficina en la mañana, puedes comenzar a ejecutar una por una. También, ordena tu oficina. Pon las cosas donde pertenecen. Archiva o desecha cualquier papel suelto. Esto eliminará la distracción en la mañana, pues regresarás a un espacio organizado y limpio.

Estos son algunos consejos que aprendí, pero continúo aprendiendo

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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