Unrecognizable grandmother and her granddaughter holding hands.

MARGARET ENGLISH

Cuando mi hija estaba en su último año de universidad, se lamentó una vez de su falta de recursos y tiempo que solo le permitía dar a otros de maneras muy pequeñas. Me escuché decirle: “Algunas veces, las pequeñas cosas son las más grandes.”

Piensa en tu vida. Cuando estuviste en necesidad, cuando estabas desalentado o enfermo, ¿fue el esfuerzo de un gran ministerio que te ayudó? O ¿fue una llamada telefónica, una nota o una oración de un amigo que te ayudó a atravesar? La fe y el propósito real, rara vez se encuentran en las grandes cosas de la vida. Son las pequeñas cosas – las veces que alguien ha hecho lo que podía hacer en circunstancias limitadas – lo que a menudo cuenta más.

En Marcos 14, leemos acerca de la mujer con el vaso de alabastro. Tanto se ha dicho de ella, pero creo que hay más que decir. Ella derramó su perfume costos sobre los pies de Cristo, y los discípulos la reprendieron por no hacer más. Pero el Señor los reprendió diciendo, “Ella hizo lo que podía” (v. 8).

Ella no cambió el mundo, no terminó con la pobreza, ni comenzó un gran ministerio de predicación a las naciones. Ella tomó lo que tenía, y con las motivaciones correctas y sinceridad del corazón, hizo lo que podía. Realmente, este gesto amoroso tomó menos que unos pocos minutos, pero esos minutos tocaron el corazón del Maestro. Grandes actos, poderoso monumentos y ministerios de poder, han sido edificados y han caído, pero su pequeña ofrenda, será recordada a través de las edades del tiempo.

Tal vez, hacer lo que puede no parece mucho en este momento. No tienes millones de dólares para alimentar naciones. De hecho, los tiempos parecen difíciles ahora. Pero tienes el cambio extra de comprar comestibles. ¿Por qué no echas en el recipiente para la gente sin hogar? Tal vez tu tiempo está copado totalmente con por los niños, en sus juegos y tareas, y todavía estás tratando de hacer la cena, mientras doblas las cargas enormes de ropa. Te toma cinco minutos escribir una nota, o una tarjeta, a alguien que está desalentado, o pasar por el hospital de camino a casa, para orar por un amigo. Permítele estacionar en tu lugar de parqueo, a un conductor en edad avanzada, o deja que una madre con su bebé tome tu lugar en la fila.

Dios está bien consciente de nuestras limitaciones de tiempo, dinero, fuerza y oportunidades. Pero como esta mujer con su gesto de amor, hacer lo que podemos con un corazón de amor hacia el Señor, puede hacer un mundo de diferencia.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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