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Rachel-Dolezal

Michael Brown 

No quiero ni por un momento, minimizar las muy reales luchas de aquellos que se identifican como transexuales, ni quiero ignorar a aquellos individuos que tienen anormalidades biológicas o genéticas genuinas.

Simplemente, quiero expresar una vez más, realmente, quiero gritar a los cuatro vientos, que la percepción no cambia la realidad, y que Bruce Jenner no es más una mujer que lo que Rachel Dolezal es negra.

En la última semana, un flujo constante de artículos, ha traído comparaciones, tanto positivas como negativas, entre Jenner y Dolezal, y muchas declarando que las acciones de Dolezal, son dañinas para la causa transgénero. (El artículo de Ben Shapiro, detalla muchas otras afirmaciones de Dolezal, pero con mucho sarcasmo).

Obviamente, no tengo idea si Dolezal genuinamente cree que es negra, o simplemente escogió identificarse como negra, pero lo que es claro, si todos los informes son ciertos, es que no es blanca.

¿Cómo puedo ser tan dogmático?

Es porque el color de la piel es verificable.

No se basa en la percepción.

No se basa en sentimientos.

Se basa en datos demostrables.

Lo mismo ocurre cuando se trata del género (una vez más, poniendo de lado la cuestión de cómo ayudar mejor a aquellos con anomalías biológicas o genéticas, que no son tan fácilmente de clasificar como hombre o mujer).

Algunas personas son genética y biológicamente varones, mientras que otras son genética y biológicamente mujeres, y alterar su apariencia física a través de cirugía cosmética, no cambia más su identidad real, de lo que vestir piel de leopardo transforma a un ser humano en un gran gato.

Lo mismo cuando se trata de tratamientos hormonales: Puedes inyectarte como Bruce Jenner, con todas las hormonas femeninas en el mundo, pero eso no lo hace una mujer. (A la fecha, no se ha presentado ninguna evidencia de que él es genéticamente femenino en ninguna forma.)

En palabras del Dr. Paul McHugh, uno de los psiquiatras más respetadas de la nación, y sin embargo, un hombre despreciado por muchos en la comunidad transgénero, “Los hombres transgénero no se convierten en mujeres, ni las mujeres transgénero en hombres. Todos (incluyendo Bruce Jenner) se convierten en hombres feminizados o mujeres masculinizadas, falsificaciones o imitadores del sexo con el que se “identifican.”

No solo eso, sino que en muchos sentidos, el movimiento transgénero está basado en contradicciones fundamentales.

De lo contrario, si es estereotipar el género, decir que a los niños les gusta jugar con pistolas y a las niñas con muñecas, ¿por qué se nos dice que nuestro hijo varón es realmente una niña, si le gusta jugar con muñecas? (Estoy simplificando las cosas aquí, para llegar a mi punto, pero confío en que está claro).

¿Por qué Chastity Bono dijo hace pocos años atrás que, con terapia hormonal, ella podía relacionarse mejor con ser un hombre, pues se enfurecía con mayor facilidad? ¿Es esto lo que distingue a los hombres de las mujeres?

Si es estereotipar el género decir que a las mujeres (más que los hombres), les gusta tener las uñas pintadas, ¿por qué el deseo de Bruce Jenner de pintarse las uñas, confirma que es una mujer?

Y si la percepción es realidad, ¿por qué ir a través de los años con terapia hormonal y procedimientos quirúrgicos para alterar la biología real de uno, en lugar de decir, “Soy una mujer con lo que parecen ser órganos masculinos,” o “Soy un hombre con lo que parecen ser órganos femeninos”?

El mismo hecho de que se hacen demasiados esfuerzos para cambiar la realidad física de uno (incluyendo el tono de voz, la forma de la manzana de Adán, y una serie de otras cosas), nos recuerda que el género no es simplemente lo que alguien percibe que es. Como destacó Joseph Backholm, “La ironía es que un cambio de sexo en sí mismos, refuerza los estereotipos de género que afirman estar rechazando.”

Por favor, entiende que no soy un novato a en estas cuestiones.

He estado en ello por años, abordando los temas en una serie de seminarios, y ya citando al Dr. McHugh desde hace mucho. Y escribí al respecto de todo esto en el 2011 (basado en muchos años de intensa investigación), también citando un artículo de diciembre del 2000, en The Atlanta Journal Monthly, titulado, “Una Nueva Manera de estar Loco,” por Carl Elliot, M.D., un profesor del Centro para Bioética, de la Universidad de Minnesota, quien comparó la situación de aquellos diagnosticados con Trastorno de Identidad e Integridad del Cuerpo, con aquellos diagnosticados con disforia de género (en otras palabras, transgénero).

También, en el 2011, cité un artículo publicado en la página web de la Universidad de Oberlin, que declaraba que, “El supuesto básico de la transexualidad es la transgresión de las normas de género. Ya sea que eso signifique pasar completamente de un fin al otro, o encontrar un espacio que combine o desafíe el binario en nuestra sociedad, se reduce a explorar afuera de la norma a la que uno fue asignado, debido al malestar que sientes con ella.”

Basado en esto, pregunté, “Pero, ¿por qué parar ahí, con la combinación o el desafío de las categorías sexuales? ¿Por qué no ir un paso más lejos (si, de hecho, es realmente más lejos) y crear categorías auto identificadas de raza, color, o nacionalidad? Qué tal, “aunque se me ha asignado la identidad étnica de un hombre blanco de nacimiento, me identifico como una mujer negra.” ¿Por qué no? O ¿qué pasaría si siento que, a pesar de mi raza americana, realmente soy un vikingo? ¿Qué pasa si estoy seguro que realmente era un vikingo negro, y quiero identificarme como tal? ¿Son concepto ridículos tales como estos, tan diferentes a la “transgresión de las normas de género” y el desafiar lo binario en nuestra sociedad?”

Es en realidad la compasión, no el odio, la ira o la intolerancia, la que me conduce, ya que estoy convencido de que, lo mejor que podemos hacer por quienes están luchando con el tema de la identidad de género, es descubrir cómo ayudarles a encontrar la plenitud desde adentro hacia afuera.

También estoy impulsado por la convicción de que las distinciones de género son una parte esencial de la estructura de la sociedad humana, y por lo tanto, me rehúso a celebrar a un hombre que declara que es una mujer, así como no celebraré a una mujer blanca que declara que es negra.

Por favor, únete a mí en decir, “¡Yo también me rehúso!”

Es hora de volver a la realidad.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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