Father son ocean

Adaptado de infoforfamilies.com, un ministerio fundado por Barrett y Jenifer Johnson.

Hay un tema común en las batallas de crianza que escuchamos de mamás y papás por todo el país. En una u otra forma, la pregunta que más escuchamos es: “¿Por qué mis hijos no hacen lo que quiero que hagan?”

A los padres les encanta Efesios 6:1-3. Es nuestro verso favorito para enseñar a nuestros hijos, y se sitúa en primer lugar en nuestra mente, como el estándar de lo que nuestros hijos “deberían hacer” (incluso si rara vez lo hacen). Conoces este verso:

“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

Aunque hago bien en enseñar este principio a mis hijos desde una edad temprana, lo haría incluso mejor si me enfoco en lo que Dios me dice que haga. Para ser honesto, admitiré que soy mucho mejor vigilando las órdenes dadas a otros, que las dadas directamente a mí. (¿Soy solo yo?) Aquí lo que Dios me dice que haga, en Efesios 6:4:

“Padres, no exasperen a sus hijos.”

A los padres se les ordena no “exasperar” a sus hijos. ¿Por qué Dios ha incluido esto en la Escritura? Porque ellos (y en particular los padres) tienen una tendencia natural a exasperar a sus hijos.

Nuestros padres lo hicieron con nosotros, y nosotros lo hacemos con sus nietos.

De acuerdo al diccionario, tú exasperas a alguien cuando lo molestas “hasta el punto de impaciencia, frustración e irritación.” Por esta definición, mis hijos pueden ciertamente exasperarme. Ha sido así con cada padre, desde el principio de los tiempos. Pero la Biblia sugiera que el proceso de crianza y enseñanza de la obediencia se ve fundamentalmente comprometido cuando exaspero a mis hijos.

Puedo gastar toda mi energía paternal tratando de hacer que mis hijos obedezcan, o puedo mirarme en el espejo y preguntarle a Dios, si soy culpable de frustrar a mis hijos sin darme cuenta.

Tal vez el hijo problema en mi casa, es realmente un padre problema.

Al reflexionar sobre mi propia paternidad, y sobre los fracasos y éxitos de crianza de otros que he sido testigo, quiero sugerir nueve patrones diferentes de crianza, que garantizan la exasperación de los hijos. Si tu estilo está caracterizado por alguno de estos, tu efectividad como padre probablemente está disminuida:

1. Reglas sin relación

Cualquier padre puede crear reglas. Pero si no hay una conexión con el corazón, entre padre e hijo, la frustración siempre estará presente. Como hemos escrito antes, “Tú quieres gustarles a tus hijos. Si a ellos no les gustas, no te escucharán.”

2. Inconsistencia

Somos todos culpables de esto. Algunas veces, simplemente es demasiado difícil mantener una postura. Pero si sigues cambiando las reglas, o si la mamá y el papá no están de acuerdo, un hijo se confundo, y por lo tanto, se exaspera. No culpes a tu niño por el colapso si tú eres el único culpable de ser inconsistente.

3. Decir no muy frecuentemente

Como padre, vas a tener que decir muchas veces, no. Pero asegúrate de decir sí, muchas veces también. Detente por un helado cuando lo pidan. Haz algunas cosas ridículas solo porque tu preescolar lo sugiere. Deja que tus hijos se queden más tarde de lo usual si se lo han ganado.

4. Corrección con ira

Tienes que disciplinar a tus hijos, pero si viene de un lugar de ira y mucha emoción, tu efectividad se reduce. Es aquí donde tú tienes que ser el adulto. Tomate un momento, respira hondo y disciplina con la cabeza fría. Tus hijos aprenderán más, si hay una conversación conectada a la corrección.

5. Expectativas poco realistas

Puede que seas culpable de poner la vara tan alta, que tus hijos nunca pueden llegar a la altura. Ellos lograrán mucho, pero nunca se sentirán adecuados o merecedores de tu amor. ¡Deja de hacer eso! Los hijos están bajo demasiada presión hoy en día. Lo último que necesitan es que mamá y papá los empujen más allá de lo que son capaces.

6. Legalismo

Padres sargentos que no proporcionan gracia por los errores, son particularmente ineficaces. Puedes lograr que cumplan ahora, pero no durará. Y otra cosa: Estás perdiendo la gran oportunidad de enseñar a tus hijos el evangelio. Ser padres como Jesús, significa ofrecer un montón de segundas oportunidades.

7. Favoritismo o comparación

Comparar a tus hijos con sus hermanos (u otros chicos que conozcan) es como verter gasolina sobre un incendio de exasperación. Tú crees que los estás motivando, pero no es así. Tus hijos se resentirán y eventualmente, no les importará tu opinión.

8. Nunca admitir cuando estás equivocado

En el momento que tus hijos ya están en la escuela secundaria, saben que tú tienes defectos. Cuando no admites tus errores (y es obvio que los tienes), estás comprometiendo tu credibilidad como persona. Eso irrita a cualquier, especialmente a los adolescentes. Los padres son imperfectos y está bien admitir eso a tus hijos.

9. Hipocresía

Cuando uno dice una cosa y hace otra, frustra a tus hijos y provee un ambiente pésimo de influencia. “No estés enviando textos en el celular cuando manejas, pero está bien si yo lo hago.” (Aquí estoy hablándome a mí también, así que no hay necesidad de que mi esposa o hijos comenten.)

10. No permitir que tu hijo tenga una opinión

Por supuesto, a los hijos se les manda a obedecer y honrar. Pero ellos pueden hacerlo y al mismo tiempo, hacer preguntas, y tener una opinión acerca de temas familiares. Usa la frase “porque yo lo digo” moderadamente. Todavía tienes que ser el padre y tomar las decisiones finales, pero los hijos necesitan saber que su perspectiva importa en el hogar. Eso significa que necesitan ser escuchados.

Es imposible evitar estas 10 cosas completamente, así que no seas tan duro y date un respiro. Las familias imperfectas y normales como las nuestras, siempre lucharán con estas tendencias. Sin embargo, deberías estar consciente de que estás socavando tu influencia con tus hijos, mientras estas cosas definan tu estilo de crianza.

Solo pide ayuda a Dios para hacer algunos ajustes. Dejarás de exasperar a tus hijos, y seguirás con la misión de Efesios 6:4: enseñando a tus hijos los caminos de Dios. Además, encontrarás que disfrutarás a tus hijos mucho más cuando no estén “impacientes, frustrados e irritados.” Nunca es fácil, ¡pero vale la pena!

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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