Upset married couple sitting on the sofa after a disagreement

Jon Sommer

Tomar un test de personalidad con tu cónyuge puede ser un poco aterrador, especialmente cuando no se están llevando bien.

“¿Crees que somos una mala combinación… como pareja?” preguntó una joven cuando ella y su esposo vieron cuán diferentes eran sus personalidades, durante una de nuestras sesiones de consejería. La expresión de pánico en sus rostros era claramente evidente, al contemplarse mutuamente, entre lo que parecía un gran abismo entre ellos.

Ha sido un privilegio para mí, casar muchas parejas y hacer terapia de parejas para los recién casados, y parejas cuya “luna de miel” había desaparecido, así que ya no me sorprende ver cuán importantes e incomprendidas son las personalidades en una relación.

Entender las fortalezas y debilidades de una pareja, es vital, en una sociedad en la que el divorcio es tan común, aunque la fascinante investigación del escritor Shaunti Feldhahn, indica que las cosas no son tan malas como se informa, y menos graves para quienes tienen una fe fuerte, y el compromiso inquebrantable con el matrimonio.

Con los años, he descubierto tres grandes verdades que enlazan la personalidad, diferencias y comunicación, que pueden ser reveladas a través de un pequeño test de personalidad. He visto parejas que trabajan para entenderse, y construir mejores matrimonios, como Proverbios 24:3 señala, “Con sabiduría se construye la casa; con inteligencia se echan los cimientos.”

En primer lugar, he visto que nuestra personalidad impulsa nuestra percepción de la realidad – lo que creemos o sentimos que es cierto.

Dios ha dado a cada persona un diseño único que incluye una personalidad específica y única, pues somos “una creación admirable” (Salmo 139:14). Algunas personas son orientadas al detalle; algunas son más desestructuradas. Algunos son personas que se impulsan relacionalmente, mientras otras son socialmente más reservadas y orientadas a las tareas. Las diferencias son amplias, y conducen a una amplia gama de percepciones sobre cualquier evento o persona determinada.

Si eres un poco distante y no emocional, probablemente ves la mayoría de los problemas como algo para arreglar, o algunas veces los ignoras cuando encuentras que no son tan graves. Mientras tanto, tu cónyuge puede ver el mismo problema como algo que requiere conversación, y se siente levemente herido porque no estás de acuerdo.

Entonces, ¿quién tiene razón? Bien, ambos, ¡desde su perspectiva!

Es importante darse cuenta que tus perspectivas y preferencias, o cómo manejas una situación, no necesariamente es la única forma de ver las cosas.

La personalidad es el lente principal a través del cual interpretamos y tomamos decisiones, acerca de un evento, o una persona, incluyendo nuestro cónyuge. Y esas interpretaciones y percepciones están basadas en quienes somos, que es el por qué es tan importante conocerte realmente a ti mismo Y a tu cónyuge.

En segundo lugar, he aprendido que nuestra tendencia personal nos lleva a hacer ciertas suposiciones acerca de las cosas que no sabemos acerca de una persona. Llamo a esta falta de información, “brechas.” Instintivamente, rellenamos las brechas con lo que percibimos como realidad.

Estos pensamientos y percepciones se basan en lo que nosotros somos… no en quien puede ser la persona que en realidad estamos interpretando. Nuestras interpretaciones brecha, a menudo nos llevan a juicios prematuros y decisiones equivocadas.

Por ejemplo, considera cuando un esposo (uno al que no le gusta hablar) conoce a una de las nuevas amigas de su esposa (una a la que sí le gusta hablar), y las dos sonríen e intercambian bromas normales. Él no sigue sonriendo, ni se involucra fácilmente en el diálogo abierto, mientras que ella sigue mostrando su sonrisa permanente, haciendo muchas preguntas.

Mientras esto sucede a nivel superficial, otra serie de opiniones y decisiones se están llevando a cabo. Él pudiera estar pensando, “¿Por qué mi esposa no es como ella? Ella casi me está volviendo loco. Cree saberlo todo.” Ella puede estar pensando, “¿Cómo en el mundo ella puede vivir con una persona tan fría e indiferente?”

Si bien este escenario podría ser un poco tonto o extremo, todos rellenamos las brechas acerca de lo que no conocemos acerca de alguien, con lo que percibimos como cierto. Al llenar estas brechas con conclusiones erróneas, nos quedamos con percepciones equivocadas, y finalmente, tomamos decisiones equivocadas acerca de la persona.

Tomate el tiempo para aprender cómo ambos entienden las cosas. Como Proverbios 18:13 dice, “Es necio y vergonzoso responder antes de escuchar.” Más adelante, en el verso 17, se nos recuerda que hay dos lados de una misma historia; “El primero en presentar su caso parece inocente, hasta que llega la otra parte y lo refuta.”

Y en tercer lugar, he descubierto que nuestras percepciones erróneas, afectan severamente el nivel de comunicación continua entre las dos personas, ya que en realidad, no se conocen entre sí, y por lo tanto, tienen dificultad para confiar el uno en el otro. Esta ruptura en la comunicación, es la perfecta receta para los problemas a largo plazo.

Entonces ¿qué se hace? El cambio más importante comienza pidiéndole al Señor que te de una perspectiva más allá de la tuya propia, para ver – realmente ver – las cosas desde el punto de vista de la otra persona. La Regla de Oro provee un marco para esto. Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti.

Algo que también debes saber, es que no tienes que resolver esto, solo. Conéctense como pareja con una pareja mentora o consejero, para ahuyentar estas percepciones equivocadas. Nunca será demasiado, recomendarles uno y otra vez que tú y tu cónyuge trabajen a través de una evaluación de personalidad, confiable.

Coincidir en muchas cosas no es lo mismo que ser iguales. Las parejas pueden disfrutar sus diferencias y trabajar hacia objetivos comunes, sin tener el mismo estilo operativo o fortalezas.

¿Fue mi pareja con quien recién me casé, una mala combinación? ¡De ningún modo! Eran diferentes por supuesto, pero una vez que se vieron el uno al otro, quienes realmente eran, fueron animados, emocionados y esperanzados. Y aprendieron que algunas cosas en la otra persona podrían ser aceptadas, no cambiadas.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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