Fire In My Bones - Lee Grady

Floyd Mayweather

Lee Grady

Ya es oficial: el campeón de boxeo Floyd Mayweather Jr. es el deportista mejor pagado del mundo. Se llevó a casa 180 millones de dólares el pasado fin de semana, cuando ganó la llamada Pelea del Siglo, contra el boxeador filipino Manny Pacquiao, en Las Vegas.

Pero la pregunta sigue siendo: ¿Por qué se le permitió a Mayweather subir siquiera al ring, cuando es un abusador de mujeres, condenado?

Los 16,800 asientos del MGM Grand Garden Arena, se agotaron para la pelea del 2 de mayo, y algunas personas habrían pagado hasta 350,000 dólares por un asiento en primera fila. Cientos de miles más, pagaron 100 dólares cada uno, para ver la contienda en sus hogares, en el evento pay-per-view. Y nadie sabe cuándo dinero se hizo en las apuestas legales e ilegales.

Fue el combate de boxeo más lucrativo de la historia – y también será recordado por ser un testimonio vergonzoso de cuán bajo puede caer EE.UU.

Fue repugnante, no solo porque Mayweather es un conocido abusador de mujeres, sino también porque los líderes en los medios de comunicación, entretenimiento y deportes, no lo penalizaron por sus crímenes. En lugar de sacarlo del ring a patadas, recompensaron su comportamiento enfermo con millones en efectivo, y un cinturón de 1 millón cubierto con 3,017 esmeraldas.

Mayweather ha sido arrestado en numerosas ocasiones por maltrato y abuso de mujeres, incluyendo a su ex novia, Josie Harris, quien es la madre de tres de sus cuatro hijos. En un incidente, Mayweather lanzó a Harris al suelo, la pateó, golpeó y le tiró del pelo – y su hijo, Koraun, fue testigo de todo, y lo documentó a la policía.

Mayweather ha estado en la cárcel, una vez después de tratar de romper el brazo de Harris y amenazarla de muerte. También supuestamente apuntó con una pistola a su ex prometida, Shantel Jackson. Fue liberado de la cárcel en el 2012.

Sin embargo, hoy es el boxeador más popular, celebrado por fans que lo adoran y que están dispuestos a financiar su estilo de vida, de violencia doméstica. Qué vergüenza para cualquier compañía estadounidense que apoyó la pelea de este fin de semana. Qué vergüenza para la cadena CBS, que es propietaria de la red Showtime, por emitir la pelea y aprovecharse del abuso de Mayweather. Qué vergüenza para las estrellas de Hollywood, que dicen estar en contra de la violencia doméstica, sin embargo compran asientos en primera fila para esta pelea.

No me importa cuán famoso sea Mayweather, cuán grande sea su mansión en Las Vegas, o cuantos Rolls Royces posea. Qué vergüenza para cualquier persona que pagó para mirar a un boxeador que ha usado sus puños para golpear a las mujeres.

Es trágico que nuestra nación esté dispuesta a ignorar el crimen de la violencia doméstica, solo para amasar un montón de dinero de un combate de boxeo.

En mis viajes, hablo con mujeres de todo el país, que han sufrido abusos dolorosos de parte de sus esposos o novios. Muchas de ellas, dejan pasar la violencia, o incluso encubren el comportamiento de sus esposos, para que puedan aparentar ser esposas “sumisas.” (Esto ocurre en más hogares cristianos de los que quisiéramos admitir.) En otros casos, las mujeres temen represalias o pérdida financiera, por lo que toleran el abuso e incluso se convencen a sí mismas del pensamiento de que la violencia en el hogar es algo para tolerar.

La novia de Mayweather, Josie Harris, soportó el abuso por años. Pero en el 2014, despertó para darse cuenta que su vida estaba en peligro. Le contó a un reportero que Mayweather vigilaba cada uno de sus movimientos, elegía la ropa que debía vestir, filtraba sus llamadas telefónicas, y la mantenía como prisionera en su propia casa.

Y a veces, sus famosos puños fueron dirigidos hacia ella.

Le contó a USA Today: “Era una mujer maltratada. … Pero no entendía lo que era una mujer maltratada en ese momento. Ahora sé que estaba en una relación hostil y disfuncional, y era víctima de violencia doméstica.”

He estado involucrado en la confrontación del pecado del abuso por muchos años, y he aprendido que el ciclo de dolor no se detiene, si las mujeres no están dispuestas a salir al frente y desafiar a sus esposos o parejas. Pero no pueden hacerlo solas. Debemos también tener la valentía de pararnos frente a los abusadores y confrontar su mal comportamiento.

Es una pena que la industria de los deportes en EE.UU., no tuvo el coraje moral para decirle a Mayweather que no era elegible para competir.

Cuando se le preguntó acerca de la estrella de NFL, Ray Rice, quien fue captado en un video, golpeando a su esposa inconsciente en un elevador en el 2014, Mayweather desestimó el incidente y dijo que la violencia es común en muchos hogares. Cuando un reportero le cuestionó acerca de sus propias violaciones de abuso doméstico, le restó importancia a la evidencia y dijo: “Solo Dios puede juzgarme.”

Espero que Mayweather esté listo para un golpe de gracia, pues Dios es defensor de los abusados, y ciertamente no está a favor de los matones.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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