Subiendo Escaleras - Hombre

Nelson Searcy 

Uno de mis mentores solía decir: “No hay elevador para el éxito. Tienes que ir por las escaleras.” Cuando se trata de la salud física, hay mucha gente ahí afuera comprando filosofías de elevador – píldoras, polvos, dietas de moda, planes de ejercicio extremo… lo que sea. ¿Por qué?

Porque hacer un cambio permanente de estilo de vida, suena un poco demasiado como subir las escaleras. Probablemente, ¡incluso requerirá hacerlo literalmente! Algo dentro de nosotros quiere optar por la solución rápida. Pero las soluciones rápidas conllevan siempre resultados a corto plazo, seguidos por un regreso al a condición donde estábamos antes de empezar.

Piensa, por ejemplo, en las muchas dietas populares que abogan por la pérdida de peso mediante la reducción de carbohidratos. Claro, ese elevador te llevará a un piso de más delgadez, pero solo durante el tiempo que permanezcas allí. El problema es que, dejar de lado los carbohidratos, no es solo poco realista, tampoco es un buen enfoque nutricional para la salud. Tu cuerpo necesita buenos carbohidratos para funcionar eficazmente.

Tan pronto como comienza a comer otra vez, el peso vuelve con venganza, y regresas a la planta baja, si no es que al sótano. Los atajos en cuestión de salud, solo te pondrán más atrás, a largo plazo. La única manera de obtener y mantener el bienestar físico, es comprometerse a un estilo de vida sano y equilibrado constante.

Un Contestatario Original.

Cuando comencé mi recorrido hacia la salud, me encontré particularmente interesado en estudiar la vida de Moisés. Él fue el líder de más de un millón de personas, sirviendo como consejero, abogado y juez. Llevó una vida de visión e impulso, dejando un legado que todavía vive a través de los miles de años después de su muerte. Hablamos de alguien que abandonó el promedio, en una búsqueda apasionada de los planes de Dios. Moisés fue uno de los contestatarios originales.

Moisés no solo fue contestatario cuando se trataba de su ministerio; también lo fue en su enfoque hacia la salud. Mira cómo se describe el final de su vida: Moisés tenía 120 años cuando murió, sin embargo, su visión era clara, y estaba tan fuerte como siempre.

Moisés estaba más fuerte que nunca a los 120 años de edad, mientras que la mayoría de nosotros, nos sentimos desgastados al empezar los 40. Por supuesto, vivimos en un tiempo diferente al de Moisés, pero podemos sacar algunas conclusiones muy precisas en cuanto a la forma en la que se cuidaba, de las Escrituras que nos hablan de su estilo de vida. Sabemos que permaneció activo por lo mucho que caminaba (como se documenta a través de todo Éxodo), comía solo la porción de comida que había sido provista para cada día (Éxodo 16:4), y se comunicaba íntimamente con Dios (Éxodo 33:11).

Mientras me voy haciendo viejo, he desarrollado pasión por vivir una larga vida. Quiero vivir al menos hasta los 100 años, así como Moisés. Pero no solo quiero respirar el aire; quiero ser saludable, fuerte y productivo hasta el último de mis días. Quiero hacer la diferencia con mi vida, e impactar a otros tanto como sea posible. Así como Moisés, quiero honrar a Dios con mis elecciones de salud, de modo que pueda experimentar la plenitud de lo que Él tiene para mí. ¿Y tú?

Moisés se adhirió a un estilo de vida que, junto con la ayuda y la gracia de Dios, le permitió vivir una edad madura de oro. A fin de convertirse en un contestatario de la salud, también tienes que adoptar un estilo de vida de salud – uno que honre a Dios y que pueda él honrar en retribución; uno que siempre semillas de vitalidad física y fortaleza, en lugar de semillas de pereza y enfermedad. Para llegar allí, debes enfocarte en los cambios de estilo de vida constantes, en cuatro áreas:

  • Cómo comes.
  • Cuánto te mueves.
  • Cuán bien descansas
  • Cómo manejas el estrés.

Aquí un resumen de algunas de las claves, para hacer cambios de vida sustentables, y lograr la salud en cada una de esas áreas:

Comer.- Para empezar a comer de por vida, tienes que hacer dos cosas primarias – comer cantidades más pequeñas, y enfocarte en alimentos que le darán a tu cuerpo, la nutrición que ansía. En la Biblia, Dios da específicas instrucciones para el tipo de comida que él creó, para mantener nuestro cuerpo perfectamente.

Desafortunadamente, tú y yo hemos negociado en gran medida su consejo dietético nutricional, por raciones deficientes, por velocidad y comodidad. Peor aún, los alimentos que la mayor parte de nosotros hemos entrenado a nuestro cuerpo para amar, son los mismos alimentos que nos mantienen esclavos al exceso de peso, inflamación y enfermedades crónicas. Ser saludables, significa alejarnos de los alimentos que nos llevan solo al placer temporal, y finalmente a la muerte, y regresemos a la nutrición que da vida.

Moverse.- Fuimos hechos para movernos, pero dada la naturaleza de nuestro trabajo, la mayoría de nosotros pasamos nuestros días sentados. Esto es más peligroso de lo que puedes pensar. La investigación actual muestra que la inactividad física, aumenta significativamente el riesgo de las enfermedades del corazón, cáncer y obesidad. Un estilo de vida sedentario es el nuevo mal hábito, igual que fumar. Pero no te preocupes – hay maneras de trabajar ejercitándote regularmente, o incrementar el movimiento en tu vida, sin tener que convertirte en un atleta olímpico. Cambios pequeños y simples en cómo mueves tu cuerpo, pueden ser un gran avance.

Descansar.- ¿Cuánto tiempo dormiste anoche? ¿Tuviste un buen descanso la semana pasada o sentiste que no podías permitírtelo? El descanso es muy importante para mantenernos saludables ahora, y en los años por venir, pero siempre tendemos a pensar que podemos funcionar con un poco menos que eso. Nos gusta pensar que no importa si dormimos menos que el tipo de al lado; nos hace sentir como que somos más productivos, y eso es una falacia. No hay nada positivo en renunciar a dormir en nombre de hacer más; generalmente el enfoque fracasa de todos modos.

Terminamos recibiendo menos, pues no estamos tan alertas o concentrados como nos hubiera ido, si hubiéramos permitido a nuestro cuerpo, descansar apropiadamente. Sin mencionar, que la falta de sueño, lleva a toda una serie de deficiencias físicas con el tiempo. Para ser un contestatario saludable, tienes que comenzar a descansar como uno.

Renovación.- El estrés crónico es tan perjudicial para tu salud física, como los alimentos fritos, el sofá y la falta de sueño. Eleva los niveles de cortisol en la sangre, lo que conduce a un sistema inmunológico debilitado, y una amplia gama de condiciones físicas crónicas. Aprender a manejar el estrés, es esencial para estar saludable – y esto va mucho más allá del manejo de tiempo y la delegación. En lugar de pensar acerca de cómo sacar más de tu día, preguntante si estás albergando resentimiento en contra de alguien. ¿Tienes una mala actitud acerca de una situación que estés enfrentando? Preguntas como esas pueden darte una pista del estado de tu salud emocional. Si quieres vivir una vida saludable, tienes que asegurarte de que tu corazón y tu mente están en paz, sin importar lo que está sucediendo a tu alrededor.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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