Divorcio - Mujer - Corazón

Bill Shepson

1.  Busca Consejería Bíblica. La orientación objetiva de un consejero profesional te ayudará a procesar tu dolor de una manera saludable, mientras atraviesas un camino sistemático para recuperarte. Un buen consejero puede abrir tus ojos a los problemas que acechan bajo la superficie, que necesitan ser expuestos. Pero hay una condición: debes ser honesto, vulnerable y dispuesto a tomar la responsabilidad, para que la consejería ayude.

Puedes encontrar terapeutas cristianos. Trata de consultar con amigos que hayan tenido una positiva experiencia con un consejero, y consigue una referencia.

2.  Rodéate De Apoyo. Eclesiastés 4:10 dice, “Y si uno de ellos cae, el otro lo levanta.” (DHH) Un buen amigo caminará contigo a través de las frías aguas y te ayudará a llegar al otro lado.

Considera encontrar un grupo de apoyo en tu comunidad.

3.  Mantente Conectado A Tu Iglesia. No te alejes de la gente durante la crisis. Los necesitas más que nunca: “No dejemos de asistir a nuestras reuniones… sino animémonos unos a otros (Hebreos 10:25).

Gran sanidad puede ocurrir simplemente al estar en una atmósfera de alabanza y adoración. Dios puede usar a aquellos alrededor para animarte.

4.  Lee Libros Que Te Darán Entendimiento. Hay muchos libros que pueden ayudarte, búscalos en la librería cristiana o a través de proveedores en el internet.

5.  Ten Cuidado Con Las Relaciones Amortiguadoras. Los buenos amigos son un apoyo invaluable, pero las relaciones equivocadas solo reproducen el desastre. Proverbios 12:26 dice, “El justo escoge sus amigos cuidadosamente.”

No entres en una relación de noviazgo seria, antes de haber tratado plenamente las cuestiones relacionadas a tu matrimonio y divorcio. Si te involucras demasiado pronto, cargarás con viejos equipajes a tu nueva relación, y corres el riesgo de repetir los errores del pasado.

6.  Date Un Tiempo Para La Sanidad. La sanidad emocional no ocurre de la noche a la mañana, es un proceso. Pero si le das tiempo a Dios, es un proceso que funciona: “El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio. Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; porque el mal del hombre es grande sobre él.” (Eclesiastes 8:5-6). Sé paciente. Dios está trabajando, incluso cuando no lo sientes.

7.  Deja Que El Espíritu Santo Ministre A Tus Emociones. Puede que sientas que estás en una montaña rusa emocional. Tendrás un gran progreso un día, y al siguiente estarás luchando con el rechazo y la ira. Esta es una parte normal de la sanidad.

En los Salmos, encontramos que David abrazó momentos emocionales – no los escondió. Los expresó libremente, derramando su corazón a Dios. El Espíritu Santo puede ayudarte si caminas a través de las emociones con Él.

8.  No Dejes Que La Condenación Te Paralice. El divorcio no es un pecado imperdonable. Cristo ofrece perdón, pero debes caminar en ese perdón. Las voces de condenación te susurrarán al oído. Pero esto nunca viene del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo nos convencerá, pero infundirá esperanza al mismo tiempo. La condenación, sin embargo, está acompañada de espíritus de temor, desesperanza y desesperación. La mejor manera de combatirla es pararnos en las Escrituras de perdón y promesa. Escribe versos de la Biblia y tenlos a la mano. Cuando el enemigo ataque, tendrás tus armas listas.

9.  Ábrete A Nuevas Nupcias. Algunas personas toman las declaraciones de Jesús sobre el divorcio y casarse de nuevo en Mateo 19, fuera de contexto, y por ello lanzan una futura felicidad por la ventana. Creen que si se vuelven a casa, están cometiendo adulterio.

Pero debería tomarse en cuenta que Jesús no estaba dando una enseñanza exhaustiva sobre el divorcio y las nuevas nupcias. No estaba tratando de enumerar todas las situaciones en las que el divorcio sería un aceptable, o trágico, resultado.

Los fariseos, buscando atrapar a Cristo en Sus propias palabras, le preguntaron si era lícito para un hombre divorciarse de su esposa “Por cualquier razón.” En pocas palabras, Jesús contestó que no. Sus declaraciones posteriores confrontaron el frívolo divorcio. No estaba diciendo que quienes han sufrido el divorcio, se han arrepentido de lo que hicieron mal, y han sido sanados, no puedan volverse a casar. Se abierto a que Dios te traiga el amor que Él ha diseñado para tu vida.

10.  Cree Que Dios Todavía Puede Usarte. Mucha gente se descalifica a sí misma después de un divorcio, pensando que han arruinado su testimonio para siempre. Pero ¿Así es como suena un Dios redentor?

Dios usó a David incluso después que cometió adulterio y asesinato. Uso a Pedro incluso después que negara a Cristo tres veces. Jesús no dejó que se apedreara a una mujer sorprendida en infidelidad sexual.

Dios es experto en restauración. Si has asumido la responsabilidad y estás viviendo en honestidad y arrepentimiento, Dios quiere usarte para ministrar a otros.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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