Max Lucado

Mujer Orando - Madre

En Marcos 5:23 nos encontramos con Jairo – un líder de la sinagoga – uno de los más importantes hombres en la comunidad. Pero el hombre en esta historia es un hombre humillado, diciendo una y otra vez, “Mi pequeña hija está muriendo. Por favor ven y pon tus manos sobre ella para que sea sanada y viva.” Él no intercambia con Jesús. No negocia. No tiene excusas. ¡Solo suplica!

Hay momentos cuando todo lo que tienes para ofrecer es nada comparado a lo que estás pidiendo recibir. ¿Qué podría un hombre ofrecer como intercambio por la vida de su hija? Así que no hay juego, no hay regateos. Jairo pide ayuda. Jesús, quien ama el honesto corazón, va a dársela. Y Dios, quien conoce lo que es perder un hijo, ¡Empodera a Su Hijo!

Vía: Max Lucado

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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