Atentado Bomba Birmingham MCNAIR ROBERTSON COLLINS WESLEY

El obispo James Lowe puede recordar dónde estaba precisamente a las 10:22 am, el domingo 15 de septiembre de 1963, cuando una bomba colocada bajo las escaleras del sótano de la Iglesia Bautista, en la Calle 16 de Birmingham, en Alabama detonó, matando a cuatro jovencitas – y en el proceso llevó el enfoque nacional al creciente problema de los derechos civiles de los negros en EE.UU.

“Yo estaba en una sala de la escuela dominical a dos puertas abajo de donde la bomba fue colocada, y que mató a cuatro niñas,” recuerda el obispo Lowe, pastor de la próspera Iglesia Guiding Light, y un prominente líder espiritual en la comunidad.

Con once años de edad en ese momento, Lowe estaba junto a otros niños, en una de las salas de clases de la escuela dominical de la iglesia, cuando la bomba, colocada por miembros del Ku Klux Klan local, explotó y mató a cuatro de sus amigas y conocidas: Addie Mae Collins, Cynthia Wesley, Carole Robertson, y Denise McNair.

El 11 y 15 de septiembre, la red cristiana de televisión Trinity Broadcasting Network, se asociará con la ciudad de Birmingham para producir un par de programas exclusivos, para honrar la memoria de cuatro niños y conmemorar el trágico evento que cambió la cara de la lucha por los derechos civiles en EE.UU.

Los recuerdos del trágico suceso histórico están aún frescos en la mente de Lowe, 50 años después del hecho, así como las emociones con las cuales él y otros sobrevivientes han luchado.

“Recuerdo un ensordecedor sonido y ver el vidrio volando de las ventanas,” Lowe relata el momento de la explosión. “Instintivamente, me di la vuelta y cubrí mi cabeza con mis brazos para protegerme de lo que sea que fuera que estaba pasando. Desde ese momento, perdí la consciencia de mis amigos que estaban en la sala. Fue como si una nube negra me envolviera.”

Una de las más vívidas impresiones que se ha mantenido en el obispo Lowe después de tantos años, desde la tragedia, no es el dolor físico – como los otros sobrevivientes, él sufrió cortes y lesiones causadas por vidrios rotos y escombros volando. Más bien, es el recuerdo del terror en las caras y en las voces de aquellos atrapados por la explosión, y de los padres que buscaban desesperadamente a sus hijos.

Como Lowe Salió corriendo de la sala de la escuela dominical, pensando en sus dos hermanas menores que estaban en algún lugar cerca, alcanzó a ver a un maestro debajo de una mesa, abrazando a su hermana de 5 años de edad. “Podía ver el miedo en sus rostros y en sus ojos,” recuerda.

Más tarde, cuando permanecía al lado del dañado edificio de la iglesia, mirando los rostros desesperados de padres y observando a la policía levantando barricadas, Lowe de pronto escuchó la voz de su propia madre aterrorizada, llamándolo, y aún recuerda claramente los sollozos de alivio cuando él le aseguraba que sus dos hermanas estaban bien.

“Hasta este día, todavía me ahogo al recordar su voz,” recuerda.

16th Street Baptist Church

Al igual que otros sobrevivientes, Lowe tuvo que lidiar con el trauma de ser el blanco de un ataque motivado por un odio intenso.

“¿Cómo un joven lucha con esa clase de cosas?” pregunta. “No hubo consejeros disponibles para nosotros, así que la mayor parte, tuvimos que luchar privadamente con una amplia gama de emociones.”

Sobre todo, fue el entender el motivo para tal ataque sin corazón, sobre niños.

“Cómo puede la gente ser tan cruel y llena de odio, para colocar una bomba en una iglesia,” se preguntaba, “Y luego después programar esa bomba para que estalle cuando niños inocentes estaban en la escuela dominical”

Lowe dice que durante años, después del ataque violento, él lucho con emociones conflictivas en relación a su fe en Dios y las acciones de aquellos que decían adorarle.

“Me volví escéptico en relación a esta vida y la habilidad del hombre de hacer justicia con su hermano.”

Fue solo después que Lowe comprometió plenamente su vida a Cristo en la mitad de sus años 20, que el perdón llegó, junto con el propósito de Dios para su vida – ayudar a llevar verdadera sanidad y reconciliación a los individuos, familias y comunidades.

“Es en el corazón donde reside el mal, y a menos que el corazón sea cambiado a través de una relación personal con el Dios Todopoderoso, por medio de Cristo Jesús, ningún cambio ocurrirá,” dice. “Hoy no busco el bien en ningún hombre. Busco a Dios en él.”

Lowe añada que una de sus principales misiones hoy, es “hacer todo lo que puedo para ayudar a la gente a llegar a verdadero amor sincero y respeto los unos por los otros, y luchar con las diferencias de tal manera, que tragedias como esta nunca más ocurran.”

Dale Long, otro de los sobrevivientes de la bomba, dice que devolver el bien por el mal que se hizo ese día en 1963, es clave para vivir en perdón. También de 11 años en el momento de la bomba y en la misma sala de clases que Lowe, Long dice que dos personas fueron personalmente responsables de ayudarle a ir en la dirección correcta, después de la explosión.

El primero fue el Dr. Martin Luther King Jr., quien proveyó lo que Long considera, una epifanía personal en el servicio del funeral al que asistió, para tres de las víctimas de la bomba.

“Al término de este conmovedor y muy emocional servicio, cuando el Dr. King se unía a los otros ministros, este gran hombre pareció detener su dura y sombría mirada sobre mí,” recuerda Long. “Miré hacia otro lado por un momento, y cuando volví, el Dr. King todavía me miraba directamente, como si estuviera emitiendo un desafía para mí – y mi generación – ser parte de la sanidad y el cambio que debe llevarse a cabo para poner un alto a tal violencia y odio.”

La otra persona que proporcionó a Long el necesario consejo después de la bomba, fue su abuela.

“Mi abuela siempre me había enseñado la importancia de la fe, la oración, el caminar rectamente y obtener una buena educación,” recuerda. “Pero después de la bomba, ella me enfatizó, ‘Dale, te salvaste por una razón. No lo tomes a la ligera.’ Aquellas palabras me motivaron profundamente.”

Con tales dos personas influyentes para estimularlo, Long se graduó de la Universidad Southern de Texas, en Houston, y hoy trabaja para la Ciudad de Dallas, extendiendo la comunidad.

Pero quizás su mayor llamado ha sido ser mentor de jóvenes durante casi 40 años, a través del programa Big Brothers Big Sisters. Long ha sido mentor de un total de siete jóvenes a través de este programa y ha sido una influencia al animar a otros hombres y mujeres para retribuir a su comunidad, a través de hablar y ser mentores de las vidas de otros jóvenes.

Long dice que siente un particular llamado a alcanzar a los muchos jóvenes afro-americanos, que no tienen padres y muy pocos modelos positivos a su disposición.

“Los muchachos afro-americanos son el tema de los derechos civiles de hoy,” dice. “Debemos alcanzarlos y mostrarles el camino, así como el Dr. King y unos cuantos otros hombres claves que me alcanzaron y a mi generación. No podemos darnos el lujo de sentarnos y dejar que el odio, la violencia, pobreza y desesperanza definan su futuro.”

Long añade que él ha sido poderosamente motivado por la memoria de las cuatro niñas que murieron aquel día en la calla 16 de Birmingham, en la Iglesia Bautista.

“Addie Mae, Cynthia, Carole y Denise no tuvieron la oportunidad de impactar a sus familias y sus comunidades,” dice Long. “Fueron robadas de ellos, así que yo y otros que sobrevivimos ese día, estamos en su lugar. Haciendo una diferencia en su nombre.”

El obispo Lowe está de acuerdo con esa motivación.

“Eran cuatro jóvenes e inocentes niñas,” dice. “Podemos honrar su memoria reconociendo que cada vez que hay odio en cualquier ser humano, hay una realidad horrible de que incluso el inocente será herido. Podemos honrarlas aprendiendo a vencer nuestros prejuicios y odios, y aprender a perdonar y permitir que Dios administre la verdadera justicia.”

Lowe dice que él, así como muchos otros niños que estuvieron en la iglesia ese día, fue víctima de violencia y odio, ha “tomado una consciente elección en todos estos años, de no ser conocido como una víctima, sino un vencedor sobre esa violencia y odio.”

El 14 de septiembre, Lowe y su iglesia patrocinarán una reunión para todos aquellos que sobrevivieron a la bomba en Birmingham – la primera vez que una reunión así tendrá lugar.

“Además de recordar a quienes murieron, queremos honrar a aquellos que sobrevivieron a este acto despreciable, quienes lucharon contra el dolor y las emociones crudas, y quienes están viviendo los testimonio de la misericordia y el perdón de Dios.”

Lowe dice que una de sus metas al reunir a los sobrevivientes es “Abrazar y consolar a quienes puede que todavía estén heridos y sufriendo, como resultado de ese horrible evento, y decirles, ‘Confiemos en Cristo y venceremos.’”

La Trinity Broadcasting Network estará grabando algunos de los momentos más conmovedores de este único e histórico encuentro, e incluirá en las transmisiones, los programas conmemorativos del 50 aniversario de la bomba en Birmingham.

Vía: Charisma Magazine

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Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

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