Tumba Vacía

Jeremy Yong

Mi madre, Jade Yong murió una noche de Acción de Gracias, hace unos meses. Sabíamos que llegaría. Después de todo, basados en los porcentajes, solo el 25 por ciento de los pacientes de cáncer en el páncreas llega a cinco años después del diagnóstico. Y ella fue diagnosticada 4 años y medio atrás.

Fue desgarrador verla esa mañana. Sin respuesta. Con la respiración muy dificultosa. Las alarmas del monitor estaban sonando a la izquierda y a la derecha, gritando por la falta de presión sanguínea de mi mamá.

Pero ya era el momento. Las enfermeras no tenían necesidad de apresurarse con el protocolo de emergencia. Nos acababa de golpear el botón silenciador. Este era el final, y sabíamos que nunca oiríamos otra vez la voz de mi madre.

Pero, por la gracia de Dios, justo después que mi padre decidió con el doctor administrar morfina con la esperanza de hacer que sus últimos momentos sean más aliviados, ella despertó. En la misericordia de Dios hacia todos nosotros, tuvimos nuestra última conversación con ella – escuchar un poco lo que estaba en su corazón, y expresar un poco lo que estaba en el nuestro.

Oro para que las palabras que ella susurró hagan eco de generación en generación. Allí en su cama, entre difíciles y escalonadas respiraciones, hizo su última oración. Haciendo eco de la oración de su Señor, ella oró, “Se haga la voluntad de Dios.”

Ella no oró eso con el menor atisbo de resentimiento o resignación. No. Ella oró aquellas palabras confiadamente y con esperanza.

Sin duda era la oración de una mujer frágil. Ella era una mujer frágil que se encomendó en las manos del todo poderoso, del soberano y buen Dios.

Pero la oración no fue la única ventana que reveló el ardor de su alma. Casi en el esfuerzo por tranquilizar y calmar nuestros temores ella dijo, “La gracia de Dios me enseñó cómo vivir. La gracia de Dios me enseña cómo morir.”

La disposición de su corazón al comunicar estas últimas palabras, hace que nos hagamos algunas preguntas: ¿Cómo hizo ella eso? ¿Cómo, con su diagnóstico y pronóstico grave, mirar al futuro y no quedarse llorando por el presente o pasado, sino que en lugar de eso – incluso al enfrentar la muerte – esperar en Dios?

La respuesta: Ella vivió no por vivir, o por las bendiciones de la vida, sino para Cristo.

Sabiendo que Jesús era la esencia, la meta y el fin de su vida terrenal.

Desafortunadamente, esa esperanza parece extraña para muchos de nosotros. De hecho, pareció extraña para mamá en sus momentos de profunda lucha. Pero gracias a Dios, que incluso en medio de las batallas, su esperanza perseveró, y fue preservada.

Esta esperanza puede ser ajena para nosotros, pero no necesita seguir siendo así. En el mar de tristeza y dolor, tenemos los hombros de gigantes para mantenernos a flote – así como mamá lo hizo. Su gigante fue el misionero Pablo, quien escribió mucho del Nuevo Testamento. Entre sus más famosas citas, Filipenses 1:21 captura Su esperanza, y la esencia de su vida, incluso en la muerte. “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.”

Puedes pensar, “¡Cuán insensible! ¿Cómo puedes hablar de la muerte siendo ganancia en el funeral de tu propia madre?”

Entiendo la reacción. Es en momentos como estos que nos enfrentamos cara a cara con el hecho de que la muerte se lleva. El dolor perfora profundamente, y la tristeza se levanta por sobre nuestras cabezas. Conocemos la tristeza cuando vemos sufrir a nuestro ser querido. Conocemos el dolor cuando nuestro ser amado muere.

El mundo doliente se detiene, sin embargo el resto del mundo continuo. Pero el duelo anhela aún más, despertar del lado de la cama que nunca más será calentado. O un asiento de pasajero que por siempre permanecerá vacío. Es en estos momentos que el dolor de la muerte es obvio. La muerte se lleva. ¿Cómo puede ser que la muerte sea ganancia?

Es porque el cristiano vive para algo más grande que la vida misma.

Vivir Para Algo Más Grande.

Si todo por lo que mamá vivió, luchó y peleó fuera la vida misma o sus bendiciones, como un matrimonio perfecto, un buen nombre, la educación o éxito de sus hijos, nietos, o la seguridad financiera – entonces sí estás en lo correcto – la muerte finalmente le habría llevado todo.

¿Por qué? Porque cuando la muerte se aproxima, deja la vida y las cosas de la vida fuera de tu alcance. Puedes gastar toda la energía luchando por la vida y sus cosas. Y puedes incluso alcanzar aquellas cosas, y mantenerlas en tus manos. Peor amigos, cuando la muerte llega, quita la vida y las cosas de la vida de tu alcance. La muerte se lo lleva.

Pablo: La Muerte Es Ganancia.

Pero para Pablo, la vida y las cosas de la vida no eran el final. ¿Qué dijo él? “Vivir es Cristo.” Todo lo que hizo, lo hizo por Cristo, y las buenas nuevas de Jesús. Si lees sus cartas en el Nuevo Testamento, es claro que su prioridad era conocer a Jesús y ver que otros lo conocieran también. Se deleitaba en Jesús, el Hijo de Dios, quien se hizo carne… aquel que rescata, perdona y da una nueva vida al morir en la cruz por aquellos que creen en él y le siguen.

Pablo, quien se consideró a sí mismo el “primero de los pecadores,” conoció y experimentó esta salvación, y por eso se desgastó por su Salvador. “Vivir es Cristo, y morir es ganancia.”

Vida Y Muerte: El Escenario.

Entonces, ¿qué hacemos frente a las circunstancias de la vida? ¿De vida y muerte? Vida y muerte – los puntos de la trama de la vida – construyen el escenario en el cual honramos a Cristo. Sea en la vida o en la muerte, todo es por Cristo. Estas son escenas en la vida de un creyente en las cuales él puede mostrar el hecho de que Cristo sobrepasa por mucho todas las otras cosas.

Yo vi a mi mamá vivir a través de gozos y decepciones, luchas y éxitos, y vi a una mujer que conocía… que aprendió a conocer… que se esforzó por conocer la sublimidad de Jesús.

Fue una mujer que, aunque no conoció a su padre terrenal, confiaba en una Padre Celestial, el confortador y amante de su alma.

Cuando se trataba de situaciones familiares, ella aprendió a encontrar su identidad, no en la familia, sino en Dios. En su debilidad, miró a la cara de la muerte, y confió en el Rescatador. En la enfermedad, confió en aquel que hace nuevas todas las cosas. Y en su pecado, la culpa y la vergüenza, ella confió en el Señor que restaura y orece perdón.

Ella honró a Cristo en el escenario de la vida y de la muerte.

La Muerte Es Ganancia En Cristo.

Debemos alejarnos de este pensamiento, “Wow, mira la fe de Pablo.” O, “Wow, mira la fe de Jade. Su fe realmente la ayudó en tiempos de dificultado.” No me malentiendas, ¡eso es absolutamente cierto! Su fe dada por Dios fue asombrosa. Pero lo que debe asombrarnos más es cuando Pablo escribe, “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia,” el objeto de la fe – el Salvador, Jesucristo.

La muerte es en realidad ganancia debido a lo que Jesucristo es, y lo que ha hecho en la cruz. Esto es lo que Jesús ganó para Pablo y para mi madre, salvación del pecado y vida de la muerte.

Esta es la necesidad universal del hombre. Necesitamos que nuestros agravios sean hechos justos. Necesitamos vida donde hay muerte. Nuestra consciencia nos dice esto. Nuestras heridas y tristezas gritan ahora mismo – “Esto no está como tenía que ser.”

¿Por qué es esto? Por el pecado. En el principio, Dios creó al hombre bueno, sin pecado, y teníamos una perfecta relación con Él. Dios le dio al hombre los límites en los cuales vivir. El problema fue que el hombre escogió volver a trazar esos límites en desacuerdo con Dios. Y la Biblia dice que este desacuerdo con Dios es pecado, maldad. La consecuencia del pecado fue la muerte y el juicio.

La pregunta entonces es, ¿cómo podemos tener una relación restaurada con Dios, y escapar de la muerte y el juicio? Lo asombros es que – donde el hombre crea el problema, Dios provee la solución. En la gracia de Dios, y en Su misericordia, él provee un camino: Jesucristo. Dios entregó a su Hijo eterno para vivir la vida que nosotros no podíamos, en completa obediencia al Padre. También murió la muerte que nosotros merecíamos, tomando el pecado de su pueblo sobre él mismo.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en Él crea, no se pierda mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

El Apóstol Pedro escribió que esta esperanza de vida eterno, sin importar la circunstancia, es una “Esperanza viva” (Lee 1 Pedro 1:3). Incluso al enfrentar la muerte, la esperanza que Cristo ganó para nosotros es viva. ¿Es porque somos tan fuertes, tan resistentes para mantener nuestra mente positiva, que al enfrentar la muerte podemos superarla? ¡No! Los cristianos tenemos una esperanza viva “a través de la resurrección de Jesucristo de la muerte” (1 Pedro 1:3)

Al enfrentar la muerte, que es lo que le dio a mi mamá una esperanza viva. Ella sabía que “más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.” (Lee 2 Corintios 5:8). Y ella sabía que su Salvador se levantó y venció a la muerte y al pecado. Pero la Biblia dice que hay más. La Biblia enseña que cuando Cristo regrese, los “Muertos en Cristo” resucitarán para estar con él (Lee 1 Tesalonicenses 4:13-18).

Para el cristiano, la muerte es ganancia. La muerte puede, en algún sentido, llevarse ahora, pero cuando Cristo regrese para finalmente destruir el pecado y la muerte, ¿quién se quedará tratando de agarrar solo el aire? La muerte y el diablo.

Esta esperanza, este perdón, esta promesa de nueva vida, es para todo aquel que deja su pecado y cree en Cristo. Esta esperanza fue la esperanza de mi madre. Cuando la muerte llegue, ¿cuál será tu esperanza? Confía en Él quien es la esperanza viva.

Vía: Charisma Magazine

Acerca de Toto Salcedo

Conductor del Programa "La Verdad" difundido por Xto TV de lunes a viernes a Hrs. 20:00 La Paz, Bolivia.

Un comentario »

  1. Jose A. Ticona dice:

    DE BENDICION… AYUDA PARA REENFOCARNOS…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s