Cuando conocí a Jason Cook hace tres años, era un desanimado graduado del instituto Bíblico. Había experimentado el fracaso en su vida personal, y se había decepcionado de los líderes a quienes servía. Aunque todavía tenía un fuerte deseo de ministrar, pagaba sus cuentas a los 27 años como mesero en un restaurante de mariscos en Myrtle Beach, S.C.

Jason pudo haberse retirado del mapa espiritual como mucha gente de su edad que ha abandonado la fe o ha renunciado a la iglesia. Pero un milagro de gracia se desarrolló.

Jason se deshizo de su desánimo, y finalmente fue invitado a pastorear una iglesia en Conway, Pentecostal Holiness, alrededor de 15 millas desde Myrtle Beach. La congregación se había reducido a 35 personas. Los pocos miembros antiguos de la iglesia se resistieron cuando Jason trató de introducir nueva música y un estilo de ministerio innovador – pero entonces nueva gente empezó a aparecer, y las personas en la comunidad comenzaron a encontrar a Jesús a través de la predicación apasionada de Jason y la extensión de la iglesia.

Crecieron a 170 personas en un año.

Esta semana, Jason y su esposa, Chloe, celebrarán con el resto de la congregación, un nuevo local con 300 asientos con un centro juvenil de 5,000 m2. Han renombrado la iglesia, The Refuge (El Refugio) – y Jason tiene planes no solo de llenar el edificio con nuevos convertidos sino también construir un refugio para mujeres maltratadas, en la propiedad.

“Quedé sin palabras al ver la gracia y el favor del Señor,” me dijo Jason. “El Refugio es lo que es debido a que mi equipo tiene un compromiso inquebrantable de alcanzar a la gente a quienes algunas iglesias les dan la espalda.”

La revitalización de El Refugio desentona con las estadísticas negativas que escuchamos acerca de iglesias cerrándose y denominaciones en decadencia. USA Today reportó el pasado mes que el número de protestantes en los Estados Unidos ha caído de 53 por ciento en el 2007 al 48 por ciento hoy en día. Y el número de personas que proclama no tener afiliación religiosa (llamados “Ninguno” por las estadísticas) ha subido de un 15.3 por ciento a un 19.6 por ciento durante el mismo período.

Sin embargo, la historia de Jason Cook en Conway, S.C., prueba que las iglesias agonizantes pueden verdaderamente ser revitalizadas. Creo que vamos a ver una ola de renuevo en las iglesias americanas en los siguientes años. Pero para que una verdadera revitalización tome lugar, debemos estar dispuestos a tomar algunos pasos dolorosos:

  1. Confrontar el espíritu de tradición religiosa. Nada es más tóxico para la iglesia que un espíritu religioso. Este se aferra al ayer y pelea contra el cambio. Se resiste al Espíritu Santo. Hostiga la palabra profética. Odia la adoración genuina. Cuando los cristianos pierden su primer amor por Jesús se convierten en religiosos, pierden toda preocupación por el perdido. La gente religiosa desea que la iglesia los rodee, así que no tienen una visión para expandirse. El espíritu religioso dice: “Nos gusta nuestra pequeña iglesia. No nos gustan esas nuevas canciones. ¡Queremos cantar las mismas que hemos cantado desde 1965! No queremos gente nueva alrededor – especialmente aquellos jóvenes tatuados o aquellos inmigrantes hispanos.” Esta actitud debe ser expuesta desde el púlpito pues es: obstinada y religiosamente arrogante.
  2. Identificar los nuevos líderes ungidos. Así como el joven David fue llamado desde los campos de Isaí y ungido por Samuel para ser rey, hay muchos jóvenes líderes hoy que están esperando ser descubiertos. Puede que sea verdad que un gran número de jóvenes hoy están abandonando la iglesia, pero podemos tener la certeza que el Espíritu Santo ha levantado un remanente fiel de jóvenes guerreros. Debemos encontrarlos, alentarlos y darles las oportunidades para servir. Dales una vieja iglesia y ¡déjalos revitalizarla!
  3. Pasar el mando antes que sea demasiado tarde. Muchas iglesias y denominaciones hoy en día (e incluso redes carismáticas organizadas libremente) han envejecido líderes que se ha aferrado al poder. Algunos rehúsan renunciar al control simplemente porque nunca han sido entrenados para encontrar sus sucesores; otros se aferran debido a que su identidad está muy atada a sus carreras. Cualquiera sea la razón, líderes más jóvenes se irán a otras partes si no son empoderados. El modelo del Nuevo Testamento requiere que entrenemos Timoteos y los pongamos en su lugar mientras son todavía jóvenes.

Estamos entrando a un tiempo de revitalización. No pierdas este momento. Las iglesias pueden experimentar nueva vida y nuevo crecimiento si están dispuestas a destapar el vino nuevo del cambio.

Vía: Charisma News

Acerca de Toto Salcedo

Comunicador Radio-TV RR.SS Libro: Revolucion desde adentro Pastor EKKLESIA

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