
“Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo…”
Génesis 22:10-11
¿Sabías que Dios provee de pruebas como medida de progreso y evaluación para cada persona a quien El llama a liderar? Génesis 22 comienza con una prueba divina. Dios llama a Abraham para que suba al Monte Moria y sacrifique a su amado hijo. Si Abraham renunciaba a Isaac, Dios sabía que estaría dispuesto a hacer todo lo que Él le pidiera – y sería un perfecto candidato a convertirse en el padre del pueblo hebreo.
Las pruebas para el líder, difieren uno de otro, pero todas tienen algunas cosas en común:
- Los líderes se prueban a cada etapa de crecimiento.
- La meta del líder es pasar la prueba.
- La prueba siempre precede a la promoción
- La auto-promoción nunca puede reemplazar a la divina promoción.
- La promoción requiere sacrificio.
Así como el trato de Abraham era la figura de lo que Dios iba a hacer con Su Único Hijo miles de años más tarde, también era para Abraham una prueba de liderazgo.
¿Cuándo fue la última vez que Dios te probó?
Si no has sido probado, entonces ¡no estas caminando hacia adelante!
Extractado de “La Biblia del Liderazgo” de John Maxwell

